Juego de tronos

Título original: Game of Thrones
País: 
Estados Unidos
Duración: 8 temporadas, 73 capítulos (60 mins. aprox. cada uno)
Años: 2011 – 2019
Creadores: David Benioff, D.B. Weiss
Guionistas habituales: David Benioff, D.B. Weiss, Dave Hill, Bryan Cogman, George R.R. Martin
Directores: David Nutter, Alan Taylor, Miguel Sapochnik, Jeremy Podeswa, Mark Mylod, Alex Graves, Michelle MacLaren, Timothy Van Patten y otros
Reparto: Emilia ClarkeKit Harington, Peter Dinklage, Lena Headey, Nikolaj Coster-Waldau, Sean Bean, Sophie Turner, Maisie Williams, Isaac Hempstead Wright, Michelle Fairley, Richard Madden, Alfie Allen, Aidan Gillen, Conleth HillJack Gleeson, Charles Dance, Iain Glen, Nathalie Emmanuel, Jacob Anderson, Jason MomoaMichiel Huisman, Stephen Dillane, Liam Cunningham, Carice van Houten, John BradleyGwendoline Christie, Rory McCann, Jerome Flynn, Joe DempsieMark AddyGethin Anthony, Natalie Dormer, Diana Rigg, Finn Jones, Jonathan PryceRose Leslie, Kristofer Hivju, Ciarán Hinds, Iwan Rheon, Michael McElhatton, David Bradley, Gemma Whelan, Pilou Asbæk, Dean-Charles Chapman, Anton Lesser, Julian GloverEugene Simon, Hafþór Júlíus Björnsson, Pedro Pascal, Indira Varma, Rosabell Laurenti Sellers, Keisha Castle-Hughes, Jessica Henwick, Ian McElhinney, Clive Russell, Tobias Menzies, Tom Wlaschiha, Richard DormerPaul Kaye, Kristian Nairn, Natalia Tena, Ellie Kendrick, Thomas Brodie-Sangster, Art Parkinson, Oona Chaplin, Daniel PortmanHannah Murray, Peter Vaughan, James Cosmo, Owen TealeBen Crompton, Mark Stanley, Josef Altin, Dominic Carter, Brenock O’Connor, Harry Lloyd, Kate Dickie, Kerry Ingram, Bella Ramsey, Sibel Kekilli, Esmé Bianco, Ian Beattie, Donald Sumpter, Ron Donachie, Jamie Sives, Noah Taylor, Miltos Yerolemou, Mark Gatiss, Elyes Gabel, Nonso Anozie, Joel Fry, Ralph Ineson, Joseph Mawle, Mackenzie Crook, Burn Gorman, Ed Skrein, Adewale Akinnuoye-Agbaje, James Faulkner, Max von Sydow, Jim Broadbent, Ian McShane, Richard E. Grant, Thomas Turgoose, Billy Postlethwaite
Género: Fantasía. Drama. Aventuras. Intriga. Acción.
Mi puntuación:  10 / 10

Cuando allá por 2009 los rumores que hablaban de que la prestigiosa HBO iba a realizar una serie basada en la saga de novelas Canción de hielo y fuego de George R. R. Martin pasaron a ser una realidad, esperé con ansia el estreno de tan ambicioso proyecto. Y es que los cuatro libros que había escrito Martin hasta entonces, de un total de siete que tendrá la saga completa cuando la finalice (si es que lo logra algún día…), me parecieron una delicia para cualquier amante de las historias de fantasía. Empecé a leerlos años antes de que la serie fuera siquiera una idea porque había quien los comparaba con El señor de los anillos, aunque en realidad no tienen tanto en común y, de hecho, las novelas de Canción de hielo y fuego me parecen más complejas y «maduras», también menos fantasiosas pero mucho más profundas en cuanto al desarrollo de los personajes, el estudio de los comportamientos humanos y la elaboración de las intrigas.

Por ello, tenía ciertas dudas respecto a si la serie televisiva sería capaz de captar bien la esencia de estas historias, pero para mi sorpresa Juego de tronos lo logró mucho mejor de lo previsto, incluso acertando al hacer algunas inevitables modificaciones en la trama o en algunos personajes para adaptar los libros al formato televisivo. Y, además, consiguió un inesperado éxito y una enorme repercusión a nivel mundial, algo que jamás habían tenido las novelas, muy bien valoradas por lectores y críticos pero quizás no excesivamente conocidas. Y eso que no me parece nada fácil engancharse a una historia con tantos personajes relevantes y subtramas entrelazadas como esta, sin tener al menos una idea previa de qué tratan los libros y cuáles son las relaciones entre los protagonistas, por mucho que contenga otros elementos más atractivos para el público de masas como batallas, amoríos, sexo y dragones.

De forma bastante resumida (aunque por la extensión de este párrafo no parezca un resumen, pero es que la serie contiene muchísimas otras subtramas como ya digo), Juego de tronos narra la lucha que mantienen varias de las familias más poderosas y longevas de Poniente por hacerse con el Trono de Hierro, ya que quien lo ocupe será quien gobierne los siete reinos que conforman ese ficticio continente. Esto ocurre tras la muerte, en extrañas circunstancias, del hasta entonces rey Robert de la casa Baratheon (Mark Addy). Tras ello, su adolescente y cruel hijo Joffrey (odioso pero excelente Jack Gleeson) hereda la corona, pero unos rumores cada vez más insistentes cuestionan su legitimidad al afirmar que en realidad Joffrey es fruto de una relación extramatrimonial de su madre Cersei, de la casa Lannister (Lena Headey). Esto lo aprovechan los dos hermanos de Robert para autoproclamarse reyes a la vez y alzarse en armas contra los Lannister cada uno por separado, pero otras casas como los Stark que controlan el Norte, los Greyjoy de las Islas del Hierro, los Tyrell, los Bolton, los Frey o los Martell también se sumarán al conflicto ya sea reclamando su independencia, buscando medrar a través de alianzas con otras casas o, simplemente, intentando vengar viejas afrentas del pasado. Por si todo esto fuera poco, surgen otras dos terribles amenazas para los habitantes de Poniente: por una parte llegan noticias de que, en las extensas y lejanas tierras orientales de Essos, otro continente allende los mares, hay una joven llamada Daenerys Targaryen (Emilia Clarke) que también reclama el trono que durante siglos poseyeron sus ancestros, con el apoyo de un numeroso ejército formado por salvajes y esclavos liberados por ella, pero sobre todo con la ayuda de tres dragones (cuando se creía que estos demoledores animales mitológicos llevaban décadas extintos); por otro lado, desde las inhóspitas y salvajes tierras que están en el punto más septentrional de Poniente, llegan historias cada vez más extrañas sobre caminantes blancos o muertos reanimados por un líder al que se conoce como Rey de la Noche, quien está creando un enorme ejército de (no) muertos que avanza hacia el sur con el objetivo de acabar con todo ser vivo del continente.

Este punto de partida da pie a numerosas subtramas repletas de intrigas políticas, lealtades, traiciones, venganzas, conquistas, ambiciones, luchas personales, batallas, violencia desmedida, tragedias familiares, tácticas militares, estrategias dialécticas, aventuras, acción, drama, magia, sangre, brutalidad, sadismo, sexo, fanatismos religiosos, terror…  y hasta un poco de amor o incluso de risas, aunque estas solo en algún momento contado, porque en el mundo ficticio ideado por Martin y trasladado a la pantalla por David Benioff y D.B. Weiss hay poco espacio para la amabilidad y la tranquilidad, el retrato que hacen del género humano es en general muy poco esperanzador y nada benevolente. Todos estos ingredientes mezclados con gran acierto son más que suficientes para enganchar a cualquiera y entretener a lo grande al espectador.

Aunque si todo funciona tan bien es principalmente por el amplio abanico de personajes de todo tipo que pasan por esta historia. Todos ellos están repletos de aristas, contradicciones, ninguno es puramente bueno (ni siquiera Jon Nieve, interpretado por un inexpresivo Kit Harington, que quizás sea el que mejor corazón o intenciones tenga pero que, si no he contado mal, traiciona o falta a su palabra hasta en seis ocasiones a lo largo de la serie, con graves consecuencias para quienes le rodean) ni completamente malo (bueno, ahí quizás sí, porque el ya mencionado Joffrey Baratheon solo expone continuamente estupidez, orgullo juvenil y crueldad, y Ramsay Bolton, al que da vida un sensacional Iwan Rheon, tampoco muestra ningún atisbo de bondad entre su sadismo, falta de escrúpulos y ambición). Ver cómo todos estos protagonistas evolucionan, cambian (de bando, de ideales o de comportamientos) y van puliendo su personalidad, especialmente los que empiezan siendo unos niños y al terminar ya son adultos, es sin duda el plato fuerte de la serie y, supongo, lo que más ha enganchado a tanta gente y les ha hecho empatizar y posicionarse a favor de tal o cual personaje. Y en ello son claves unos diálogos extraordinarios, con muchas conversaciones interesantísimas que bien podrían definirse, exagerando un poco, como lecciones de vida.

Y es que muchas de las cosas que suceden o de las que se hablan en la serie, aunque transcurran en un mundo de fantasía, pueden darse o aplicarse literalmente a nuestra realidad. Y otros acontecimientos que vamos viendo esconden metáforas realmente acertadas sobre el mundo en el que vivimos, o al menos quiero creer que no son imaginaciones mías o simples casualidades no buscadas. Por ejemplo, los caminantes blancos podrían perfectamente ser una representación del cambio climático, esa amenaza sin rostro que destruirá el planeta en el que vivimos mientras nuestros dirigentes políticos están más preocupados por acumular poder y riquezas y por enfrentarse constantemente entre ellos. Por otra parte, y pese a las críticas que recibió por los numerosos desnudos femeninos que muestra, creo que en realidad es una serie que, a su manera, destaca y reivindica el poder creciente de la mujer. Porque en un mundo tan masculino como en el que parece estar ambientado, una especie de ‘Edad Media fantástica’, tanto Sansa Stark (interpretada por una Sophie Turner cuya actuación mejora mucho con el paso de las temporadas) como las ya mencionadas Daenerys y Cersei o incluso Arya Stark (Maisie Williams) y Brienne de Tarth (Gwendoline Christie) alcanzan posiciones de gran poder a pesar de todas las vejaciones y abusos que sufren hasta lograrlo, lo que podría ser una simbolización del coraje y el valor de las mujeres. Y también veo una clara y realista crítica de la fe y la religión, sea cual sea, cuestión que en la serie se representa a través de diversos fanáticos que adoran a dioses muy diversos pero que tienen en común su facilidad para cometer atrocidades en defensa de esos seres supremos a los que adoran.

Asimismo, podría entenderse que contiene una incuestionable reflexión política que en esencia nos viene a decir que todas las ideas llevadas al extremo son igual de malas. Me refiero a que quienes parecen ser los grandes libertadores y defensores de los débiles (no escribo nombres por no hacer spoilers, pero la cuestión es que podrían ser un reflejo del ideal comunista), terminan siendo igual de «malos» y despiadados que quienes a priori parecían ser más «inhumanos», aquellos que defienden la continuidad del mundo tal y como está porque son ellos quienes acumulan las riquezas y el poder así que les importa poco o nada el devenir del resto (estos representarían el capitalismo más salvaje). Y es que en nuestra Historia ya se ha demostrado muchas veces que los extremos se tocan y terminan siendo exactamente lo mismo aunque sus ideas sean radicalmente opuestas, tal como sucede en Juego de tronos.

Volviendo a lo que mencionaba antes acerca de las grandes conversaciones que oiremos a lo largo de los capítulos, quizás ese sea el motivo de que algunos de los personajes que a mí más me han gustado hayan sido los secundarios. Especialmente los «intrigadores», sobre todo el impredecible Petyr Baelish alias ‘Meñique’ (Aidan Gillen), un tipo ambiguo, astuto y calculador que nunca sabes del lado de quién está (si es que lo está de alguno) y que posee la nada desdeñable habilidad de decir a los demás justo lo que quieren oír, pero de un modo que a él siempre le beneficien las reacciones de esos a quienes aconseja; o Varys (Conleth Hill), otro personaje que sobrevive como nadie a base de susurros, secretos y traiciones pero que en el fondo siempre busca lo mejor para que Poniente no se desangre entre tantas guerras y conflictos. Y, aunque él sí sea uno de los grandes protagonistas, Tyrion Lannister (Peter Dinklage, probablemente el actor que da los mayores recitales interpretativos de la serie, basta ver su tremenda actuación en el episodio en el que su propio padre le somete a un juicio) también entraría en esta categoría de personajes que «guerrean» con palabras y no con armas, pese a que conforme va avanzando la trama parezca perder un poco su esencia por momentos e incluso la inteligencia y clarividencia que tenía al principio (espero que en las novelas no pase lo mismo, porque en ellas es un personaje aún más complejo). Y no me olvido de Olenna Tyrell (magnífica Diana Rigg, como actriz invitada), Oberyn Martell (carismático Pedro Pascal), Sandor ‘El Perro’ Clegane (Rory McCann), la mencionada Brienne de Tarth, Davos Seaworth (Liam Cunningham)… son muchos los secundarios cuyas historias son más interesantes y atractivas que las de los personajes de mayor protagonismo. De hecho, quizás ellos sean quienes enriquecen de verdad esta serie y la hacen ser más grande que cualquier otra.

A esas conversaciones tan genialmente escritas y a esos personajes tan bien desarrollados hay que sumarle un apartado técnico de relumbrón. Los efectos especiales son soberbios, tanto como la fotografía, la ambientación, el vestuario o el maquillaje, así como las localizaciones escogidas (muchas de ellas en nuestro país, aunque a veces irreconocibles bajo tantas capas de retoques y añadidos digitales) para representar los variopintos paisajes, ciudades y castillos creados por la mente de Martin. Y los diferentes directores de los capítulos hacen también una gran labor en general, destacando a Miguel Sapochnik por haber sido el encargado de rodar algunos de los episodios más complicados, especialmente los que muestran multitudinarias batallas. Batallas que, por otra parte, no son tantas como a priori podría pensarse en una serie de estas características. De hecho, en muchas ocasiones vemos cómo se llega a la contienda pero no los propios combates, o solo sabemos el resultado del enfrentamiento por boca de los personajes pero sin verlo en imágenes. Eso sí, las que sí vemos son realmente alucinantes, sobre todo cuando muestran espectaculares travellings o planos secuencia con montones de personas luchando en perfecta coreografía. Me quedo con la asfixiante Batalla de los bastardos’, sin desmerecer el espeluznante enfrentamiento contra los caminantes blancos en Casa Austera o la batalla naval del Aguasnegras con esos tambores de guerra atronando y esas inolvidables imágenes del fuego valyrio arrasando montones de barcos (además, esta es la primera batalla completa que vemos en la serie). Aunque el público que tenga un «estómago flojo» debe saber que en algunas secuencias, y no solo durante los enfrentamientos bélicos, los realizadores no se cortan un pelo a la hora de mostrar imágenes muy duras de violencia o incluso de torturas.

El extensísimo reparto es otro de sus grandes aciertos. Quizás los actores más planos sean dos de los grandes protagonistas, el ya mencionado Kit Harington y Emilia Clarke (aunque esta mejora mucho en la última temporada, su trabajo en ella es notable), pero el resto funciona de maravilla, desde los más desconocidos hasta los de mayor prestigio, desde los que aparecen haciendo poco más que un cameo en un capítulo hasta los habituales. Por último, la banda sonora de Ramin Djawadi también es magnífica, pero como ya le he dedicado dos entradas anteriormente (esta y esta), no añadiré nada más aquí.

Obviamente, ni todos los capítulos ni todas las temporadas están al mismo nivel. Como también opinan muchos espectadores, las cuatro primeras temporadas me parecen prácticamente insuperables en conjunto, porque las diversas subtramas que vemos en ellas me interesan sobremanera así como la evolución de todos los personajes, incluidos los que no me generan simpatía alguna. La quinta y la sexta siguen manteniendo un gran nivel en cuanto a diálogos, evolución de la trama y desarrollo de los personajes, aunque se nota un poco que los guionistas ya no tienen libros en los que basarse (Martin solo lleva escritos cinco de los siete; es decir, desde que arrancó la serie solo ha publicado uno, así que esta empezó a superar la mayoría de la trama narrada en las novelas a partir de la quinta temporada) y también se introduce alguna historia que me resulta más pesada, como la del entrenamiento de Arya (aunque a la postre resulte decisivo en la resolución de la serie, y además en los libros es incluso más aburrida), o decepcionante por lo mal resuelta que está, como todo lo que involucra a Dorne (que en las novelas es muy interesante y aquí por momentos parece un mal chiste, como todo lo que involucra a las Serpientes de Arena). Pero esos pequeños defectos o subtramas más aburridillas se olvidan completamente cuando ves episodios tan espléndidos como los dos últimos de la sexta temporada.

Es en la séptima donde más se nota que los guionistas no tenían ideas de Martin a las que recurrir, porque caen no pocas veces en clichés y recurren a demasiados deus ex machina y concesiones que solo buscan ofrecer espectáculo y satisfacer al fandom sin preocuparse por la coherencia de lo que muestran. El mejor ejemplo de ello, por malo, es el sexto episodio de esa temporada, tan impresionante visualmente como tonto e ilógico en el desarrollo de los acontecimientos. Sin embargo, la última temporada que tanto han criticado muchos fans y haters de la serie me ha parecido bastante mejor que aquella, aun estando lejos del nivel de las primeras entregas en cuanto a guión y siendo evidente que muchas de las cosas que suceden y de cambios en los personajes están narrados de manera un tanto precipitada.

Con una temporada o algunos capítulos más habrían quedado mucho mejor explicadas varias cuestiones clave para el tan denostado desenlace de la historia (de él hablaré más en profundidad al final de la entrada, en spoiler), eso es indiscutible, pero aun así, al volver a verla entera de forma seguida no me ha dado tanta sensación de «precipitación» como cuando la vi por primera vez semana a a semana. Y el propio desenlace me ha parecido bastante aceptable, por más críticas que le hayan llovido. En mi opinión, quizás el mayor defecto de la serie es que nunca deja muy claro cuánto tiempo ha transcurrido entre cada escena o cuánta distancia han recorrido los distintos personajes desde que les vimos la vez anterior, algo a priori no muy relevante pero importante para mantener mejor la sensación de coherencia interna y de desarrollo lógico. Pero es algo que sucede desde la primera temporada, no solo en las dos últimas, como he leído en muchas opiniones negativas sobre ellas.

Por tanto, objetivamente no es una serie de ‘10′, porque no es perfecta… aunque por otra parte, ¿acaso las más grandes obras de los mejores directores de cine son absolutamente perfectas? No, porque la perfección no existe. Así que mi puntuación de ’10’ es por todo lo que me ha hecho sentir, sufrir, disfrutar, emocionarme, evadirme, pensar, intentar atar cabos, discutir teorías y posibilidades con gente que también veía la serie, leer miles de ideas en foros, etc. Es decir, por todo lo que me ha involucrado y he vivido con ella, así de simple y de difícil de conseguir. Como ejemplo, cuando el pasado mes de abril se estrenó el primer capítulo de la última temporada, solo con escuchar la melodía de los créditos iniciales estaba emocionado, y cuando iba viendo los diversos reencuentros entre personajes que no habían vuelto a coincidir desde la primera temporada me daba cuenta de cuánto había echado de menos ver esos rostros ya tan familiares para mí durante tantos meses de «ausencia». Puede sonar bobo pero es así, y tal nivel de implicación y de emoción solo lo consiguen las obras realmente grandes, ya sean películas, series o novelas.


.
PD: si habéis llegado a leer hasta aquí, os tengo que dar las gracias de verdad, porque nunca antes me había enrollado tanto escribiendo sobre una película o serie (por algo será).

PD2: A continuación dejo una larga recopilación de sus frases que más me han gustado. Y tras ellas, en spoilers, mencionaré los que para mí han sido los diez mejores episodios, rematando esta larguísima entrada con unas reflexiones sobre el tan cuestionado final de la serie.
.

RECOPILACIÓN DE FRASES:

-Tyrion Lannister-

«Una mente necesita libros igual que una espada necesita una piedra de afilar si quiere mantener su agudeza».
«Te daré un consejo, bastardo. Nunca olvides quién eres porque el resto del mundo no lo hará, así que úsalo como una armadura y así no podrán lastimarte».
«Allá por donde va, mueren hombres malvados. La alabamos por ello… y así se vuelve más poderosa y más segura de que hace lo correcto, de que hace ‘el bien’. Ella cree de verdad que su destino es construir un mundo mejor para todos y, si realmente crees eso, ¿no matarías a quien se interponga entre tú y ese paraíso?»
«No confío del todo en ti, pero no te lo tomes como algo personal… tampoco confío del todo en mi mismo».
«A eso me dedico: bebo y sé cosas».
«¿Qué une a las personas? ¿Los ejércitos? ¿El oro? ¿Las banderas? No. Son las historias. No hay nada más poderoso que una buena historia, nada puede detenerla, ningún enemigo puede derrotarla. Así que, ¿quién mejor para guiarnos hacia el futuro que el guardián de nuestra memoria, de nuestras historias, de nuestro pasado?»
.

-Ned Stark-

«El hombre que dicta la sentencia es quien debe blandir la espada que la ejecuta».
«El único momento en el que un hombre puede ser valiente es cuando tiene miedo».
«Se acerca el invierno».
.

-Cersei Lannister-

«Los dioses no tienen compasión. Por eso son dioses».
«Cuanta más gente ames, más débil serás. Porque harás por ellos cosas que sabes que no deberías hacer, harás tonterías para mantenerlos felices y a salvo. Así que no ames a nadie más que a tus hijos».
«Cuando juegas al juego de tronos, o ganas o mueres. No hay término medio».
«Las lágrimas no son la única arma de la mujer. La mejor está entre tus piernas».
«La amabilidad ocasional te ahorrará todo tipo de problemas en el camino».

-Daenerys Targaryen-

«La gente termina aprendiendo a amar sus cadenas».
«Lannister, Baratheon, Stark, Tyrell… solo son radios de una rueda. Ahora uno está arriba, después estará otro, y así la rueda sigue y sigue girando, aplastando a cuantos pilla a su paso. Pero yo no voy a detener esa rueda. Voy a romperla».
«Una reina que no confía en nadie es tan tonta como una reina que confía en todo el mundo».

«Dracarys».

-Petyr Baelish (‘Meñique’)-

«Un hombre sin motivos es un hombre del que nadie sospecha. Mantén confundidos a tus enemigos, si no saben quién eres ni qué quieres, no podrán adivinar qué harás a continuación».
«El caos no es un pozo, es una escalera. Muchos que intentan subirla y fracasan nunca podrán hacerlo de nuevo, la caída los destroza. Pero otros, si se les deja subir, se aferran al reino, o a los dioses, o al amor… ¡Espejismos! Solo la escalera es real, el ascenso es todo lo que hay».
«Solo reconociendo lo que somos podemos conseguir lo que queremos».
«El dinero compra el silencio… durante un tiempo. Una flecha en el corazón lo compra para siempre».
«Libra cada batalla, sea donde sea, pero siempre en tu mente primero. Todo el mundo es tu enemigo, todo el mundo es tu amigo y es posible que varios sucesos puedan ocurrir a la vez. Vive así y nada te cogerá por sorpresa, porque todo lo que ocurra será algo que ya has visualizado antes».
«¿Sabéis qué es el reino? Una historia que coincidimos en contarnos mutuamente una y otra vez hasta que olvidamos que es mentira».
«A veces, cuando intento entender los motivos de otra persona, me pongo en lo peor: ‘¿cuál es la peor razón que puede tener para decir lo que dice y hacer lo que hace?’ Y luego me pregunto si esa razón explica realmente bien lo que dice y lo que hace».
«Desconfiar de mi es lo más sensato que has hecho desde que pusiste un pie en esta ciudad».
.

-Tywin Lannister-

«El león no se preocupa por las opiniones de las ovejas».
«Cualquier hombre que deba decir ‘yo soy el rey’, no es un verdadero rey».
«Si le cortas la lengua a un hombre no demuestras que estuviera mintiendo, sino que no quieres que el mundo sepa lo que puede decir».
.

-Jon Nieve-

«¿Cómo convenzo a gente que no me conoce de que un enemigo que no creen que exista viene a matarlos a todos?»
«Miramos las mismas estrellas y vemos cosas diferentes».
«Cuando mucha gente hace falsas promesas, las palabras pierden su significado y ya no hay respuestas, solo mejores y mejores mentiras. Y las mentiras no nos ayudarán en nuestra lucha».
«Hice lo que creí correcto… y me asesinaron por eso».

-Olenna Tyrell-

«He conocido a muchos hombres inteligentes y he sobrevivido a todos ellos. ¿Sabes cómo? No haciéndoles caso».
«No sé si serás la peor persona que he conocido. A esta edad ya cuesta recordar, pero las peores suelen destacar a lo largo del tiempo».
«La guerra es la guerra, pero aun así, matar a alguien en una boda es horrendo. ¿Qué clase de monstruo haría algo así? Como si los hombres necesitasen más razones para temer el matrimonio…»
.

-Lord Varys-

«El poder reside donde los hombres creen que reside. Es un truco, como una sombra en la pared… y un hombre pequeño puede proyectar una sombra muy grande».
«La incompetencia no puede ser recompensada con lealtad ciega».
«Cuando a los plebeyos nos dejan probar el poder, nos pasa como a los leones que han devorado a un hombre… nada vuelve a ser tan dulce».
.

-Arya Stark-

«No quiero ser una dama, eso no es lo mío».
«Nada es valioso para un hombre muerto».
«Una chica es Arya Stark de Invernalia. Y me vuelvo a mi casa».
.

-Davos Seaworth-

«Si eres un contrabandista famoso… es que no lo estás haciendo bien».
«Si no dejamos a un lado nuestras enemistades y nos unimos, moriremos. Y luego no importará qué esqueleto se siente en el Trono de Hierro».
«Nada nos jode más que el tiempo».
«No soy un hombre letrado, pero ¿hay alguna diferencia entre matar y sacrificar?»
.

-Jaime Lannister-

«A los caballeros nos hacen jurar y jurar:  defender al rey, obedecer al rey, obedecer a nuestro padre, proteger al inocente, defender al débil. Pero, ¿qué pasa si el padre desprecia al rey? ¿Y si el rey masacra a los inocentes?»
«Solo un necio profiere amenazas que no puede cumplir».
«Las cosas que hago por amor…»
.

-Brienne de Tarth-

«No hay nada más terrible que no poder proteger a un ser querido».
«Toda mi vida he conocido hombres como tú… y toda mi vida les he hecho morder el polvo».
.

-Sandor Clegane (‘El Perro’)-

«El odio es bueno si nos hace seguir adelante».
«Todos son asesinos. Stannis Baratheon es un asesino, los Lannister son unos asesinos, tu padre Stark era un asesino, tu hermano es un asesino, tus hijos algún día serán asesinos. Este mundo lo construyen los asesinos, así que será mejor que te acostumbres a mirarles a los ojos».
«Algún día agradecerás todas las cosas odiosas que hago, cuando seas reina y yo sea lo único que se interponga entre tú y tu bienamado rey».
.

-Sansa Stark-

«Padre decía que cuando cae la nieve y soplan los blancos vientos, el lobo solitario muere pero la manada sobrevive».
«Aprendo lento, es cierto. Pero aprendo».
«Tus palabras desaparecerán. Tu casa desaparecerá. Tu nombre desaparecerá. Todo recuerdo de ti desaparecerá».
.

-Jorah Mormont-

«Nadie puede sobrevivir en este mundo sin ayuda. Nadie».
«Es tentador ver como malvados a todos nuestros enemigos, pero hay bien y hay mal en los dos bandos de cualquier guerra que se haya librado».
«El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, salud y un verano que no termine nunca. No les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras a ellos los dejen en paz. Pero nunca los dejan en paz».
«Hay una bestia en cada hombre que despierta cuando pones una espada en su mano».
.

-Oberyn Martell-

«El mundo es grande y hermoso. Casi todos vivimos y morimos en el rincón donde nacimos y nunca llegamos a ver nada de él. Pero yo no soy como casi todos».
«Es curioso conocer a un Lannister que comparte mi entusiasmo por los Lannisters muertos».
«No voy a luchar contra ‘eso’. Voy a matarlo».
.

-Bronn-

«Si pierdes el tiempo intentando que la gente te quiera, acabarás siendo el muerto más querido de la ciudad».
«Si alguien me sigue sin invitación, seré la última persona a la que siga».
«No hay cura para ser un imbécil».
«¿Quiénes fueron tus ancestros? ¿Qué es lo que hizo rica a tu familia? ¿Sus elegantes trajes de seda? No, eran unos malditos asesinos. Porque así se fundaron todas las grandes casas, gracias a un jodido bastardo que fue hábil matando gente. Mata a cien y serás lord. Mata a mil y serás rey».
.

‘Gorrión Supremo’

«Llevar toda una vida de riqueza y poder te ha dejado ciega de un ojo. Vosotros sois los pocos, nosotros los muchos. Y cuando los muchos dejen de temer a los pocos…»
«¿Qué encontraremos cuando te despojemos de tus ropas y adornos?»

-Bran Stark-

«Ya no soy ese chico. Recuerdo lo que sentía siendo Bran Stark, pero ahora recuerdo muchas más cosas».
«Lo que quiere es una noche sin fin, borrar este mundo. Y yo soy su memoria».
«¿Por qué crees que vine hasta aquí?»

-Maestre Aemon-

«A veces, el amor es la muerte del deber».
«El liderazgo te traerá pocas alegrías. Pero, si tienes suerte, encontrarás la fuerza para hacer lo que debe hacerse. Mata al niño. Mata al niño y deja que nazca el hombre».

-Syrio Forel-

«Solo hay un dios, se llama Muerte. Y a la muerte solo le decimos una cosa: ‘Hoy no’».
«El hombre que teme la derrota ya ha sido derrotado. El miedo hiere más que las espadas».

«Eso es la muerte, olvidar y ser olvidado. Si olvidamos dónde hemos estado y qué hemos hecho ya no seremos personas, solo animales».
(Samwell Tarly)
«Aquel que dijo que era mejor mantener cerca a tus enemigos… no tenía muchos enemigos».
(Stannis Baratheon)
«Las mujeres en nuestra posición deben aprovechar lo mejor de sus circunstancias».
(Margaery Tyrell)

«A veces me consuela pensar que, hasta en los días más crudos de la guerra, en la mayor parte del mundo no está pasando absolutamente nada».
(Brynden Tully, ‘El pez negro’)
«Quien hace una pregunta debe ser capaz de soportar la respuesta».
(Yoren)
«Los hijos son otro tipo de batalla. Sin estandartes ni cuernos de guerra, pero no por ello menos violenta».
(Catelyn Stark)
«Este enemigo siempre gana, pero debemos combatirlo. Es todo lo que sé. No encontraremos dicha en ello, pero podremos mantener a otros a salvo, podremos defender a aquellos que no pueden defenderse por si mismos».
(Beric Dondarrion)

«Los hombres nunca ansían aquello que ya tienen».
(Melisandre)
«No me interesan las esclavas. No se puede hacer el amor con una pertenencia».
(Daario Naharis)
«Quien va siempre con el casco de batalla puesto, corre el riesgo de no ver a los enemigos que tiene a su lado».
(Maestre Pycelle)
«¿Sabes lo que se siente cuando te dicen lo afortunado que eres por ser el prisionero de alguien?»
(Theon Greyjoy)

«Valar Morghulis»
(traducción: Todos los hombres deben morir)
(Jaqen H’ghar)
«¿Qué clase de persona cabalga un maldito dragón? ¡Un loco… o un rey!»
(Tormund ‘Matagigantes’)
«No sabes nada, Jon Nieve».
(Ygritte)
«¡Hodor!»
(Hodor)

«Nunca quise ver la mitad de las cosas que he visto,
y nunca veré la mitad de las cosas que quería ver».
(Edd ‘El Penas’)
«Si crees que esto tendrá un final feliz…
es que no has estado prestando atención».

(Ramsay Bolton)
.

Mis 10 capítulos favoritos :
(OJO, AVISO DE MUCHOS SPOILERS)
.

‘Vientos de invierno’ (6×10)

Un soberbio arranque, de los mejores que recuerdo haber visto en una serie, al son del extraordinario tema The light of the seven mientras la tensión va in crescendo hasta que el septo de Baelor explota en mil pedazos por el fuego valyrio, tal como había ideado Cersei junto a su fiel Qyburn para vengarse de Margaery Tyrell, del Gorrión Supremo y de sus fanáticos seguidores. Tas ello, su hijo el rey Tommen se suicida, pero ella se autoproclama reina en lugar de hundirse en la pena. Algo más al norte, Arya también se venga a su manera de Walter Frey, mientras Jon Nieve es proclamado Rey en el Norte y Bran descubre quiénes son en realidad los padres de Jon. Y Daenerys por fin pone rumbo a Poniente con sus dragones, inmaculados y dothrakis, más el apoyo de los Greyjoy, Martell y Tyrell, contando con Tyrion como mano y con Varys de consejero y dejando a su amante Daario Naharis al frente de las ciudades de Essos.

‘Las lluvias de Castamere’ (3×09)

La ‘Boda Roja’, uno de los pasajes más impactantes de las novelas, es perfectamente trasladado a la pantalla con un excelente ritmo y con el veterano David Bradley, actor que interpreta a Walder Frey, bordándolo. Es un espeluznante acto de crueldad en el que Robb Stark, su esposa embarazada y su madre Catelyn son asesinados durante una boda, y un suceso crucial para el resto de la historia. Además, aquí vemos a Bran controlando a su lobo huargo Verano y a Hodor por primera vez, y también es cuando se separa de su hermano Rickon poniendo rumbo más allá del Muro. Por su parte, Jon deja a su amada Ygritte y traiciona a los salvajes mientras, en Essos, Daario, Jorah y Gusano Gris se infiltran para tomar la ciudad de Yunkai en nombre de Daenerys evitando así iniciar una nueva guerra.

‘La batalla de los bastardos’ (6×09)

Como ya he dicho antes, la ‘de los bastardos’ es para mí la mejor batalla de la serie. Se nos muestra cómo Ramsay gana por goleada en cuanto a estrategia y frialdad a Jon, veremos escenas espectaculares como las que siguen el vuelo de las flechas, la aglomeración de los cadáveres en el campo de batalla, la angustia de Jon y otros hombres atrapados en la trampa de Ramsay y casi asfixiados entre multitud de cuerpos, la salvadora llegada de Meñique con los caballeros del Valle de Arryn (muy a lo Gandalf en la segunda entrega de El señor de los anillos) y de postre la brutal venganza de Sansa contra Ramsay con sus propios sabuesos. Además, aquí afloran las primeras tensiones entre Sansa y Jon, y Daenerys derrota a los Grandes Amos de Meereen gracias a los dothrakis y a los dragones que queman la gran flota enemiga, para tras ello negociar una alianza con Yara y Theon Greyjoy y poder disponer de sus barcos.

‘Baelor’ (1×09)

Para horror y sorpresa de propios y extraños, Cersei incluida, Joffrey ordena la decapitación de Ned Stark pese a que este confiesa haber cometido un crimen de traición que no cometió. Estremecedora escena y trascendental importancia sobre el devenir de los acontecimientos posteriores. Aunque antes de esto, veremos la muerte ‘funcional’ de Khal Drogo y la captura de Jaime Lannister por Robb Stark.

‘La misericordia de la Madre’ (5×10)

Unas «pocas» cosas pasan aquí, a saber: Jon es mortalmente apuñalado por los hombres de la Guardia de la Noche tras haber dejado cruzar el Muro a los salvajes, Cersei se humilla y hace el camino de la penitencia o de la vergüenza («¡¡Shame!! ¡¡Shame!!»), el ejército de Stannis es masacrado por los Bolton y Brienne culmina su venganza acabando con quien mató a su querido Renly, Theon/Hediondo intenta redimirse ayudando a Sansa a huir de las garras de Ramsay, las Serpientes de Arena envenenan a Myrcella (la hija de Cersei), Sam se va a Antigua para hacerse maestre, Arya se queda ciega durante su entrenamiento, Daenerys es capturada por los dothraki y Jorah y Daario van en su búsqueda dejando a Gusano Gris, Misandei y Tyrion gobernando la tumultuosa Meereen.

‘Los niños’ (4×10)

Tyrion escapa de la celda en la que esperaba su ejecución gracias a Jaime aunque, antes de huir de Poniente ayudado por Varys, mata a su padre Tywin, quien había dictado la sentencia, y a Shae, la amante que le había traicionado. Por su parte, Stannis llega al muro y derrota a los salvajes, Brienne deja malherido al Perro, Arya pone rumbo a Braavos, Bran se encuentra por fin con el Cuervo de Tres Ojos y descubre quiénes son los ‘niños del bosque’, y Daenerys encadena a dos de sus dragones para evitar que sigan haciendo daño a los habitantes de Meereen.

‘El león y la rosa’ (4×02)

Otra boda con muertes y sucesos inesperados, la conocida como ‘Boda Púrpura’ en la que el rey Joffrey muere asfixiado durante su propio banquete nupcial (atentos a los movimientos de Olenna Tyrell durante el festejo), ante la impotente y aterrada mirada de su madre Cersei que termina acusando a Tyrion del asesinato. Antes de ello, Tyrion había intentado poner a salvo a su amante Shae sacándola de la ciudad, sin saber las consecuencias que eso iba a traerle en el futuro. Además, Theon «se convierte» del todo en Hediondo como consecuencia de las torturas y humillaciones de Ramsay, mientras Bran descubre su objetivo y tiene visiones del final de la serie (la sombra de un dragón sobre Desembarco del Rey, el trono de hierro cubierto con nieve/ceniza, etc., que en los últimos capítulos de la serie se hacen realidad y vemos tal cual).

‘Casa Austera’ (5×08)

Jon convence a gran parte de los salvajes que quedaban al otro lado del muro para que lo crucen y unan sus fuerzas a la Guardia de la Noche, para combatir juntos contra el ejército del Rey de la Noche. Pero antes de que puedan salir del poblado de Casa Austera, asistimos a una aterradora lucha de 20 minutos contra una parte de ese ejército de muertos. Por otra parte, Tyrion habla por primera vez con Daenerys, Cersei es humillada en la celda en la que la ha encerrado el Gorrión Supremo y Arya prosigue su duro entrenamiento haciéndose pasar por una simple vendedora callejera.

‘Se acerca el invierno’ (1×01)

No podía faltar el primer capítulo de la serie, en el que se nos presentan muchos de los personajes principales (los Stark, Lannister, el rey Robert, Daenerys, etc.), incluidos los no muertos, y ya empezamos a ver la personalidad de cada uno de los protagonistas. En él vemos por primera vez Invernalia, Desembarco del Rey o la tierra de dothrakis, entre otras localizaciones que luego casi conoceremos como la palma de nuestra mano. También es el capítulo en el que los niños Stark se hacen con los lobos huargo y en el que Jaime lanza a Bran por la ventana de un torreón cuando este le descubre fornicando con su hermana Cersei.

‘Las campanas’ (8×05)

Se consuma la locura, que ya venía gestándose desde hace tiempo, de Daenerys. Se siente traicionada por Jon, por Tyrion, por todos. Eso unido a las recientes muertes de Jorah, Misandei, Rhaegal y Viseryon la hace sentirse sola, sin que le quede nadie a quien perder, y además celosa de Jon, que es más querido por el pueblo, así que ejecuta su venganza sin piedad (empezando por el traidor Varys) saltándose el plan inicial y arrasando Desembarco del Rey sin importarle que mueran centenares de inocentes en el ataque. También asistimos, entre otras cosas, al devastador espectáculo de Drogon (¿por qué Daenerys no lo utilizó así ya en el capítulo anterior contra la flota de Euron Greyjoy?), al caos y terror de la población civil, a la salvaje ‘Clegane Bowl’ y a un buen final para la compleja relación de Cersei y Jaime («Nada más importa, solo nosotros»).

SPOILERS SOBRE EL FINAL DE LA SERIE

He leído que mucha gente se ha sentido muy defraudada por el cambio, según ellos radical, que da el personaje de Daenerys en los últimos capítulos, motivo por el cual el final les parece directamente una mierda. Puede ser que este cambio esté expuesto de forma algo precipitada, como en general casi todo lo que ocurre en las dos últimas temporadas, pero tras volver a ver la serie entera me ha quedado claro que Daenerys nunca fue una persona piadosa (véanse los Grandes Amos de Meereen crucificados o el episodio en el que condena a muerte en público a un ciudadano que asesinó a un Hijo de la Arpía, por no hablar de sus sentencias «a la brasa» de las últimas temporadas, incluidos los jefes dothrakis en la tienda), que siempre pecó de orgullosa (véase su reacción en el Jardín de Huesos a las puertas de Qarth, pese a que sus seguidores estaban al borde de la muerte) y tremendamente vengativa desde el principio (véase cómo no despega la mirada mientras a su cruel hermano le están fundiendo literalmente una corona de oro en la cabeza). Es decir, que bajo esa aparente bondad y solidaridad con los más débiles y necesitados, escondía una gran ira con la que impartía «su» justicia (¿pero quién es ella, ni nadie, para decidir individualmente qué es lo justo y qué no?). Y en el penúltimo capítulo de la serie, en el que lleva a cabo su venganza y se desata totalmente su locura Targaryen, ella misma dice que no liberó a nadie en Meereen sino que fueron los propios esclavos los que se rebelaron contra los amos. Instigados por ella, sí, pero con esa afirmación deja entrever que, si no lo hubieran hecho, también habría arrasado con ellos porque no se alzaron contra sus enemigos y se interponían en su camino hacia el trono. Eso es justo lo que hace con los habitantes de Desembarco del Rey (ellos no se alzan contra Cersei) y eso es lo que tanto ha molestado a mucha gente. Pero a mí no me parece un cambio para nada radical por todo lo que ya he expuesto, es más, diría que era la evolución lógica del personaje. Y así se muestra de forma inolvidable eso que mencionaba antes de que los extremos políticos e ideológicos siempre se tocan y son igual de deleznables.

Menos me han gustado otros aspectos del desenlace, especialmente la forma en la que se «despacha» la trama de los caminantes blancos. El episodio que muestra la batalla de los vivos contra los (no) muertos contiene, pese a la excesiva oscuridad de las imágenes, escenas espectaculares y muestra a la perfección el caos de la guerra, pero que tras siete temporadas en las que se nos había anunciado que el apocalipsis avanzaba lentamente para destruir todo bicho viviente, al final esa amenaza se resuelva de forma tan «fácil» y «rápida», me ha sabido a muy poco. Tampoco hubiera estado de más alguna explicación adicional de quiénes son o qué quieren el Rey de la Noche y sus secuaces, aunque esto quizás podamos verlo en el spinoff que ya se ha empezado a rodar y que parece que se llamará Luna de sangre. Pero es una lástima que este elemento de magia y fantasía, que tan poderoso parece en los libros y parecía serlo en la propia serie, quede tan desdibujado y descafeinado finalmente.

Y sobre lo que ocurre en el último tramo del episodio final, también hay cosas que no me han gustado demasiado, como el nombramiento de Bran el Roto como nuevo rey de Poniente (no por el hecho en sí, que además creo que puede darse también en las novelas, sino porque está tan mal hilada la manera de llegar a ese nombramiento que parece una solución casi aleatoria) o la declaración de independencia del Norte sin que nadie se oponga o intente conseguir lo mismo (¿Dorne y las Islas del Hierro no dicen nada al respecto? No me cuadra). Aunque en general, el destino final de la mayoría de personajes sí que me ha parecido acertado. Me encanta la potente y metafórica imagen de Drogon destruyendo el trono tras la muerte de Daenerys (porque ese objeto representa la ambición de poder que ha terminado volviéndola loca y llevándola a su trágico desenlace), así como la idea de que Arya siga explorando territorios desconocidos, o ver a Brienne como Comandante de la Guardia Real puesto que nadie representa mejor que ella el ideal caballeresco, o que Jon sea exiliado y vuelva al mismo punto donde empezó su «partida» en este Juego de tronos (por cierto, puede resultar ilógico que Gusano Gris y sus inmaculados no lo ejecuten tras matar a Daenerys, pero al ver el capítulo por segunda vez me di cuenta de que en alguna escena dicen que Desembarco del Rey estaba rodeada por el ejército de los norteños, así que entonces sí entiendo que no le matasen por no desencadenar otra guerra, dado lo disciplinados que son… eso sí, lo que no es nada razonable es que los irascibles dothrakis no reaccionen salvajemente y que no sepamos más de ellos, desaparecen de forma tan repentina como conveniente para los intereses de los guionistas).

Pero, como ya expuse antes, me parece un cierre aceptable y bastante fiel a la evolución de la mayoría de protagonistas, además de que el «Consejo de nobles» final me parece una solución bastante coherente, aunque quizás demasiado amable para lo que casi todos esperábamos viendo las tragedias que hemos visto a lo largo de la serie.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.