Dogman


Título original:
Dogman
Duración: 1hr 40mins
País: Italia
Año: 2018
Director: Matteo Garrone
Guión: Matteo GarroneUgo ChitiMassimo Gaudioso
Reparto: Marcello FonteEdoardo PesceAlida Baldari Calabria, Nunzia Schiano, Francesco Acquaroli, Adamo DionisiGianluca GobbiAniello ArenaLaura Pizzirani, Mirko Frezza
Género: Drama. Crimen. Thriller.
Mi puntuación:  8 / 10

Dogman es el nombre de una peluquería canina situada en un barrio marginal de las afueras de Roma, en la que su propietario Marcello (al que da vida Marcello Fonte) disfruta cuidando con mimo a los variopintos perros que sus clientes le llevan. Su único problema parece ser Simone (Edoardo Pesce), un conflictivo ex-boxeador que no para de humillarle y aprovecharse de sus buenas intenciones, hasta que poco a poco la paciencia de Marcello se va agotando. Es una historia basada en el cruento caso real de Pietro De Negri y Giancarlo Ricci que tuvo lugar a finales de los 80, aunque aquí los protagonistas se llamen de forma distinta.

La figura de Marcello es el eje sobre el que gira toda la película. Él es un hombre bueno, algo ingenuo (o incluso un poco «corto» quizás), cariñoso, agradable, educado y leal hasta el absurdo. Aunque pese a esas bondades también ande metido en algún trapicheo como robos de poca monta y coquetee con la cocaína, que consume y vende en pequeñas cantidades. La gente del barrio le tiene aprecio, aunque la imagen externa que da es la de ser un tipo apocado y pusilánime, alguien que lleva escrita la palabra «perdedor» en la frente. Y el actor Marcello Fonte realiza una interpretación excelente, transmitiendo todas esas características con gran facilidad, sobre todo a través de una mirada que da auténtica lástima en no pocas escenas. Por algo se llevó el premio al mejor actor en el pasado Festival de Cannes. Por su parte, el director y coguionista Matteo Garrone no necesita ni diez minutos de metraje para exponer a la perfección la personalidad de este tipo con sencillez y sin necesidad de ahondar demasiado en su vida, basta con ver la afectuosa forma en la que trata a su hija o esa casi paternal manera de tratar a los perros que le llevan a su peluquería. Pero también define igual de rápido y bien la forma de ser del ¿amigo? acosador que no deja de causar serios problemas por todo el barrio, aunque este personaje sea más arquetípico y simple. Nunca sabremos muy bien qué tipo de amistad o vínculo les une a ambos, pero tampoco es necesario conocer su pasado para que el desarrollo de la trama nos impacte.

Porque la suya es una relación marcada por la dominación, casi más que el miedo, que ejerce Simone sobre Marcello. El pobre protagonista está completamente sometido a la voluntad de su ¿amigo?, es algo que va mucho más allá del simple pavor. La pregunta que el espectador se hará seguro al principio es la de por qué es amigo suyo, o por qué sigue siéndolo después de sufrir tantas faltas de respeto. Pero la respuesta no es nada fácil. Y no creo que sea porque de tanto trabajar con perros él haya adquirido un poco su comportamiento, aunque quizás los guionistas sí hayan querido usar esa metáfora del perro sumiso y dócil ante las órdenes del amo. Hay que ir un poco más allá y pensar, por ejemplo, en esas mujeres que siguen tragando (o «asumiendo», no sé cómo expresarlo mejor) con que sus parejas las maltraten continuamente, o en los niños que sufren bullying día tras día pero nunca dicen nada sobre ello. Los que no hemos sufrido una situación así no podemos saber qué se siente en esos escenarios, pero imagino que es tal el temor y la impotencia que experimentan las víctimas que, aun siendo plenamente conscientes del problema que tienen, son incapaces de reaccionar y hacer algo para salir de un bucle que se retroalimenta y que siempre, siempre va a más.

Y ver cómo una persona puede llegar a abusar de tal manera de otra, hasta el punto de destrozar su vida, aterra y cabrea a la vez. La película lo expone de maravilla, no solo por la tensa forma en que se desarrollan los acontecimientos y por las buenas interpretaciones de los dos actores (ya hablé antes de la de Marcello Fonte, pero la del «abusador» Edoardo Pesce es asimismo digna de elogio pese a ser obviamente mucho menos agradecida), sino también por una ambientación sórdida y una fotografía «sucia» que contribuyen a transmitir la absoluta opresión que siente el protagonista.

¡¡Ojo!! Aviso de que a partir de aquí hay posibles spoilers
(aunque el propio póster oficial del filme es un tremendo spoiler -manda coj…-,
por eso he puesto el que usaron para el Festival de Cannes)

Hasta que llegamos a un tramo final salvaje, en el que la presa acorralada se descontrola y es capaz de cualquier cosa. Porque todo el mundo tiene un límite por muy paciente, cobarde o indulgente que sea. No es agradable ver cómo se ejecuta la venganza de Marcello pero Garrone tampoco se ha recreado excesivamente en mostrar la violencia, prefiriendo con acierto optar por exponer más bien una angustiosa lucha por sobrevivir, y es que por lo visto en el caso real el nivel de crueldad fue mucho mayor, con torturas y mutilaciones incluidas (aunque no se sabe a ciencia cierta qué ocurrió porque la autopsia desmintió algunas de las afirmaciones del autor del crimen, que iba bien «puesto» de cocaína para armarse de valor). Hasta tal punto llegó la explosión de ira que tanto había contenido este hombre.

También me gusta la conclusión que quiere exponer Garrone con su final ya que, tras consumar la venganza, el protagonista no parece sentirse mejor consigo mismo pese a haber terminado con el causante de su desdicha. Y a los espectadores tampoco nos parece un tipo más digno porque al fin haya mostrado tener algo de amor propio, más bien al contrario, parece incluso más patético al hacer algo que no encaja en absoluto con quién realmente es. Porque al vengarse pierde lo poco que ya quedaba de sí mismo… y, así, la «bondad» representada inicialmente en Marcello queda, como tantas veces ocurre en la vida real, destruida por el abuso de alguien que no tiene escrúpulos ni remordimientos. Gran reflexión.

¿Te sientes preso, eh?


Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.