Un monstruo viene a verme

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Título original:
 A monster calls
Duración: 1hr 48mins
País:
 España
Año: 2016
Director: Juan Antonio Bayona
Guión: Patrick Ness
Reparto: Lewis MacDougallFelicity JonesLiam NeesonSigourney WeaverToby KebbellJames MelvilleGeraldine ChaplinOliver SteerDominic BoyleBen Moor
Género: Drama. Fantasía.

Mi puntuación:  6 / 10


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Trailer en versión original subtitulada:

La semana pasada se estrenó el esperadísimo nuevo trabajo de Juan Antonio Bayona, precedido de una tremenda parafernalia propagandística de Mediaset. Era difícil no saber que se iba a estrenar el día 7 de octubre porque nos lo recordaban en las paradas de autobuses, en los periódicos, en las webs cinéfilas o incluso en los telediarios de sus cadenas. Con tanta publicidad, casi todos sabremos antes de ir al cine que esta nueva película suya narra la triste historia de un niño de unos 12 años cuya madre está gravemente enferma y que por las noches tiene unos extraños sueños en los que recibe la visita de un imponente monstruo con forma de árbol. Y, como con tanta noticia acerca del filme siempre había riesgo de toparse con un spoiler descuidado, lo mejor para mí era verla cuanto antes.

Para empezar, decir que me ha parecido una película bastante entretenida y técnicamente impecable, con unos efectos especiales muy convincentes y unas escenas animadas (las de unas historias que narra el monstruo al joven protagonista a modo de lecciones morales) muy logradas y vistosas, creadas a partir de dibujos en acuarela por un pequeño estudio de ilustración de Barcelona llamado Headless. Por su parte, la banda sonora de Fernando Velázquez me ha gustado más que en su anterior trabajo con Bayona, Lo imposible, porque en aquel me pareció que sus partituras buscaban desmedidamente la lágrima fácil mientras que aquí la música es más contenida y elegante, no sobrepasa nunca ese segundo plano de acompañamiento como sí lo hacía (para mal) en el drama del tsunami tailandés.

Además, el reparto también me ha convencido mucho. A Sigourney Weaver o Liam Neeson (que pone voz al monstruo) no los vamos a descubrir ahora, y Felicity Jones es una de las actrices treintañeras más prometedoras del panorama actual como ya demostró en La teoría del todo, así que era esperable que aquí volviera a interpretar perfectamente un nuevo papel dramático. Pero el que se está llevando todos los aplausos, y con razón, es el jovencísimo Lewis MacDougall. Creo que sale en prácticamente todas las escenas del filme y el chico aguanta ese peso sin problema alguno, con naturalidad y transmitiendo muchas emociones al público a veces con tan solo su mirada. En algún momento de la película, el personaje de la madre está enseñándole al suyo a dibujar y le dice algo así como que «lo importante son los ojos, si eres capaz de plasmarlos bien das vida al dibujo» (o algo parecido), y eso se puede aplicar a la propia interpretación del joven actor británico. Hay que reconocer que a Bayona se le da bien la dirección de actores prácticamente infantiles, o si no que se lo pregunten al nuevo Spider-Man Tom Holland.

Vamos, que no me ha parecido mala en absoluto. Lo puntualizo porque con todo lo que voy a comentar a partir de ahora quizás pueda parecer eso, pero no es así. Aunque tampoco me ha encantado, claro. Lo cierto es que me ha dejado la sensación de estar ante una historia bastante simple y algo vacía de contenido. Comprendo que la parte realista y dramática (sobre todo el tramo final) pueda hacer llorar a mucha gente, pero a mi me ha resultado totalmente previsible, por lo cual apenas me ha impactado nada. Mejor dicho, no es que sea previsible, es que la película entera va orientada a ese desenlace y eso canta mucho. ¡Qué distinto habría sido todo si el drama se hubiera centrado más en cómo afecta la muerte a un niño o cómo se sobrepone a ella, y no en ser un mero «preparativo» para ese momento! Supongo que este problema deriva del libro homónimo en el que está basado el filme, pero podrían haber intentado variarlo un poco y profundizar algo más en ese aspecto. Además, al pobre protagonista no le pueden pasar más desgracias: padres separados, madre gravemente enferma, abuela autoritaria, aislamiento, soledad y bullying en el colegio, pesadillas… Buff, demasiados estereotipos o clichés dramáticos juntos, lo siento.

Y también tengo un problema con la parte fantástica, la del monstruo. Y eso que, como historias independientes, las apariciones del gigantesco hombre árbol y sus cuentos me han gustado mucho, seguramente sean lo mejor del filme en mi opinión porque ya digo que la trama puramente dramática me ha resultado muy poco original. Pero no me termina de encajar bien la fantasía en este relato. Quiero decir, sin el monstruo la historia del chico y su madre se podría haber narrado casi igual, con lo cual no me puedo quitar la sensación de estar viendo un relleno muy bien hecho y ameno, pero relleno al fin y al cabo.

Así que sensaciones agridulces las que me ha dejado este esperado regreso de Bayona. Estoy seguro de que su próximo trabajo, la continuación de Jurassic World, me parecerá mejor porque siempre me ha convencido más cómo maneja los aspectos técnicos de sus filmes que los narrativos o, mejor dicho, dramáticos (en los que para mi gusto se le va la mano en exceso). Y dudo que en la película de los dinosaurios vaya a caer nuevamente en el «abuso lacrimógeno», aunque nunca se sabe…

Así es la vida… la gran mayoría no nos comemos las perdices.
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9 espectadores han dejado su opinión

  • Voy a introducir spoilers, así que, ¡no seguir leyendo los que no habéis visto aún la película !!

    Yo no lo veo igual que tú en absoluto. Mientras veía la película, creía igual que el niño que el monstruo podría ayudar a la madre, con lo que me pilló de sorpresa el final dramático, que si bien, era claramente una posibilidad, pensé que quizás el monstruo y el medicamento del tejo podrían ayudar a la madre a sobreponerse a su enfermedad. Por tanto, para mí, no fue tan previsible el final.

    De hecho, el objeto de la película no está en la muerte de la madre, si no, en «curar» psicológicamente al niño que en su fondo no se perdonaba querer que todo acabara con su madre, aunque implicara su muerte. Esto es tan profundo que me ha fascinado. El niño se sentía tan mal y culpable que buscaba que le «castigaran», de ahí que buscara que le pegaran en el colegio, él mismo se buscaba que le hicieran bullying, o que le castigaran con sus acciones (como cargarse el salón de la abuela)…

    El monstruo viene a curarle a él como bien le dice al final de la película. Viene a que el niño se perdone a sí mismo. Que aprendiera que no todos somos tan buenos, tan buenos, ni tan malos, tan malos. Todos estamos en un término medio y somos capaces de cosas muy buenas y no tan buenas, incluso con personas que nos tocan tanto y a las que queremos tantísimo como puede ser una madre.

    Me parece tan profundo, tan verdadero en los sentimientos y comportamientos del ser humano que me ha encantado la película. Sin el monstruo, nada de todo esto habría tenido lugar, su papel en la historia es fundamental.

    Como tú, opino que las historias contadas en acuarela son una pasada, preciosas. 🙂

    También sospeché en la película que el monstruo a quien dobla Liam Neeson, era en realidad su abuelo, ya que en las fotos familiares que se ven a lo largo del film, Liam Neeson aparece con la abuela Sigourney Weaver…

    • Pues no lo había visto desde ese punto de vista, en lo del «autoperdón» tienes razón y eso le da sentido a la presencia del monstruo, es verdad.

      Pero es que aun así, toda la película parece más enfocada a hacer llorar porque se va a morir la madre que a ese perdón, y eso es lo que no me gusta porque me parece buscar el drama y la compasión del espectador de forma forzada, no natural. Seguro que si no muere a la mayoría de la gente no le habría impactado tanto la historia (por lo menos en la sala en la que la vi, los pañuelos solo se oyeron en ese momento) con lo cual me parece que para los responsables del filme ese es el punto central y clave (o el que han intentado explotar como tal). Aunque sea mucho más interesante el tema que comentas tú.

      Sobre Liam Neeson, vi la película con mi hermana y se lo comenté, jeje. Tendría mucho sentido que el monstruo protector fuera una especie de proyección de la imagen de su abuelo; de hecho, la única vez que lo mencionan en la película (lo hace la madre del chico) venían a decir algo así como que era el único capaz de aplacar los ánimos de la abuela y dar un poco de tranquilidad a todos (o algo parecido). Aunque podría ser un simple guiño para «agradecer» a Neeson que pusiera la voz y así salir en la película aunque fuera un instante… a veces se hacen cosas así, aunque me da que en este caso es algo más que eso, como bien dices 😉

  • A mi me parece que el punto de vista de Maribel está muy claro, pero no comparto su entusiasmo a la hora de calificarlo. La esencia de la película es la búsqueda de ese autoperdón, de una catarsis personal, a través de la exposición de una teoría determinada sobre el bien y el mal que justifica «la verdad» del niño y permite vivir con ella. Para mi estaba muy claro desde el principio que la película estaba hecha única y exclusivamente para justificar esa «lección» moral que nos pretende transmitir; lo deja muy claro Bayona, todo lo que dice, lo que hace, lo que cuenta, está previamente amasado, cocinado, encorsetado para justificar el mensaje final. Se ve claramente desde el primer momento que la película no trata sobre el drama de la madre ni su posible cura, sino que se enfoca todo en justificar una lección moral que permita al niño afrontar sus demonios internos y para ello utiliza a modo de metáfora al monstruo. La lección la conoces desde el principio: la concepción relativista de la condición humana (aparece una y otra vez en las historias animadas), lo único que no conoces exactamente es el medio por el que lo va a hacer visible, aunque sabes que la clave está en «la verdad» que oculta el niño. Vamos, que para Bayona lo importante es transmitir la idea de relativismo y para ello utiliza «la verdad» del niño y no al revés: el que el niño desee la muerte de la madre es un mero instrumento narrativo para explicarnos esa teoría sobre el bien y el mal.
    Para mi el problema no está en la idea que intenta transmitir (que en gran medida comparto), que por supuesto no es novedosa, es tan antigua como el hombre, sino la forma en que lo hace, para mi excesivamente explícita.
    Pero como dice Javi, la parte técnica, la banda sonora, las historias de animación vistas aisladamente hacen que la película no esté mal del todo.

  • Pero vamos, que por lo visto, yo debo de vivir en un mundo paralelo, porque casi todo el mundo ha visto otra cosa, jaja. Por eso cuando acabó y la gente estaba llorando, yo decía, joder o veo algo distinto a los que lloran o soy una roca, jiji.

  • A pesar de lo cual, creo que la intención del director está muy lejos de coincidir con la idea de los que salieron llorando, que era más el haber visto un drama sobre el cáncer que una película sobre la condición humana. Otra cosa es que a mi la forma de contarlo no me parezca la correcta, pero supongo que también hubo gente a la que le tocó la fibra sensible la película entendida a mi manera.

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