Matrix

MatrixPstrTítulo original: The Matrix
Duración: 2hrs 16mins
País:
 Estados Unidos
Año: 1999
Directores: Larry WachowskiAndy Wachowski
Guión: Larry WachowskiAndy Wachowski
Reparto: Keanu ReevesCarrie-Anne MossLaurence FishburneHugo WeavingJoe PantolianoMarcus ChongBelinda McCloryMatt DoranAnthony Ray ParkerJulian ArahangaGloria FosterPaul GoddardRobert Taylor
Género: Ciencia ficción. Acción. Thriller.

Mi puntuación:  9,5 / 10
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Como últimamente apenas hay nada que me llame la atención en las carteleras de nuestros cines, me estoy dedicando a ver nuevas series y a revisionar algunas de mis películas favoritas que hace tiempo que no veo. Ayer le tocó el turno a una de las más emblemáticas de los años 90, Matrix, una cinta que no pocos cinéfilos detestan aunque creo que somos muchos más los que nos sentimos fascinados por su historia cada vez que la vemos.

Y es que, al pensar en ella, a la mayoría de la gente la vendrán a la cabeza las imágenes de unos tipos vestidos de negro luchando en peleas llenas de efectos especiales. Pero Matrix es muchísimo más que eso, porque lo que en un principio parece ser una película de acción espectacular (con esa impactante introducción de los personajes de Trinity –Carrie-Ann Moss– y el «malvado» agente Smith –Hugo Weaving-), poco a poco va revelándose como una interesantísima y misteriosa historia de ciencia ficción cargada de reflexiones filosóficas.

A estas alturas, 17 años después de su estreno, casi todo el mundo sabe (incluso sin haber visto la película) que la «Matriz» del título es, por definirla rápidamente, una realidad virtual creada por avanzadas máquinas de inteligencia artificial mediante la cual tienen controlados a los humanos mientras absorben su energía para que ellas puedan seguir funcionando. Esto significa que todo lo que sienten los humanos no es más que la simulación de un programa al que están conectados mientras sirven de «alimento» a esas máquinas tan avanzadas, que les dominaron y esclavizaron tras una devastadora guerra. La cuestión es que, la primera vez que ves la película, descubrir todo esto es realmente fascinante e inesperado, porque te sientes tan desconcertado como el habilidoso hacker Neo (Keanu Reeves) mientras otro enigmático hacker llamado Morfeo (Larry Fishburne) le abre los ojos a esta nueva realidad y le ofrece la posibilidad de «despertar» de verdad uniéndose a un grupo de humanos rebeldes que combaten contra los robots.

Matr3Eso es lo que más me interesa del filme: que da una nueva vuelta de tuerca a la existencia humana, invitándote a reflexionar sobre el sentido de la vida o incluso sobre el «más allá» (si es que lo hay, que por mi parte lo dudo mucho). Plantea cuestiones tan atractivas y abiertas a interminables debates como ¿si realmente viviéramos en algo similar a Matrix, preferiríamos saberlo o mejor seguir viviendo en la ignorancia? ¿Si lo que sentimos es placentero o nos gusta, importa realmente que solo sea algo simulado por nuestra mente mientras estamos «dormidos»? ¿O lo principal es ser libres aunque esta sea la opción más dura y el camino más difíci, del que quizás no obtengamos satisfacción alguna? ¿Seguirías al «conejo blanco» y tomarías la píldora roja o mejor te quedarías con la azul? Aunque la primera pregunta que se hará cualquier espectador es si realmente el argumento es pura ciencia ficción o si se trata de una metáfora de nuestra sociedad y su jerarquizado funcionamiento, en el que casi todos vivimos creyendo ser libres para decidir lo que queremos y hacemos pese a estar totalmente controlados e influenciados por «el sistema».

Y el otro gran asunto que aborda la película, el del enfrentamiento del hombre contra la máquina, tampoco se queda atrás en lo que a interés se refiere. Aunque los peligros que conlleva el hecho de jugar a ser dioses con la inteligencia artificial ya se han tratado en multitud de películas, series o novelas, no por ello deja de ser un tema atractivo dada su complejidad moral y diversidad de formas de enfocarlo.

Así pues, el guión es lo que más me atrae sin duda de todo lo que ofrece Matrix. Pero eso no quiere decir que sea ni mucho menos su único gran mérito, no. A él hay que sumarle esos efectos especiales de los que hablaba al principio, tan revolucionarios en su día como imitados hasta la saciedad y el hartazgo en cintas posteriores (incluidas las secuelas de la propia Matrix). Y esas espectaculares coreografías de lucha que parecen una especie de «kung fu volador», repletas de tensión y adrenalina. Y una fantástica narración cargada de ritmo, perfectamente llevada por los hermanos (ahora hermanas) Wachowski. Y esa atmósfera tan oscura que nos traslada a un universo «cyberpunk gótico», que tan bien casa con la apocalíptica historia y en la que la música (de la que ya escribí aquí en su día) es una parte importante. Y, sobre todo, unos personajes sorprendentemente carismáticos a pesar de la poca expresividad y emotividad que desprenden: el salvador Neo que duda de sus propias habilidades hasta que consigue liberarse de sus miedos más íntimos, su mentor Morfeo que vive fielmente agarrado a una idea por la cual estaría dispuesto a darlo todo, la heroína Trinity que no duda en apoyar fielmente a los dos anteriores, el agente Smith que se enfrentará implacablemente a los humanos rebeldes, el resto de la tripulación de la nave espacial capitaneada por Morfeo, etc. Todos los personajes tienen su punto de atracción e interés, y los actores que les dan vida lo hacen de maravilla.

Si aun no la habéis visto (cosa rarísima) y lo que he contado de ella no os parece suficiente para comprender por qué digo que es tan buena, lo mejor es que la veáis porque casi seguro que después me dais la razón. Lástima que la historia nos dejase con ganas de más, de descubrir Zion y ver cómo finalizaba realmente la lucha entre humanos y máquinas, porque debido a ello los (ahora las) Wachowski escribieron y dirigieron dos secuelas que ya se podrían haber ahorrado: Matrix Reloaded, que ya bajaba mucho el nivel pero que aún conservaba ciertos elementos de interés y contenía alguna escena digna de aplauso, y Matrix Revolutions, un auténtico despropósito que básicamente cerraba la fascinante historia que planteó la Matrix original con una sucesión de mamporros y efectos especiales sin interés alguno. Ni por la presencia de esa «diosa de carne y hueso» que es Monica Bellucci merece la pena verlas y estropear el impacto que causa la primera.

Ustedes no son mamíferos, porque estos logran un equilibrio perfecto entre ellos y el hábitat que les rodea. Pero los humanos van a un hábitat y se multiplican hasta que ya no quedan más recursos y tienen que marcharse a otra zona. Hay un organismo que hace exactamente lo mismo que el humano. ¿Sabe cuál es? Un virus. Sí, los humanos son un virus, son el cáncer de este planeta… y nosotros somos su cura.

(no le falta razón al agente Smith en gran parte de esta parrafada)

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