Música de película: El último mohicano

LastMohSndEl último mohicano seguramente sea una de las películas más emblemáticas de los años 90. Se trata de un recomendable relato de aventuras, aderezado con una bonita historia romántica y enmarcado en unos paisajes naturales espectaculares, que aunque resulte un tanto previsible y simplón en algunos momentos se beneficia del buen hacer de Michael Mann tras las cámaras y de la presencia del siempre impecable Daniel Day-Lewis ante ellas (por cierto, ¿qué andará haciendo ahora el bueno de Daniel? ¿Volveremos a verle algún día en una nueva película o Lincoln fue la última muestra de su enorme talento para la actuación?), en esta ocasión formando un dúo repleto de química junto a la preciosa Madeleine Stowe (otra a la que hace muchísimo tiempo que no vemos en la gran pantalla).
Pero lo que sin duda hace inolvidable a la película para todo aquel que la vea, incluso aunque no le guste, es la extraordinaria banda sonora compuesta «a medias» por el sudafricano Trevor Jones y el estadounidense Randy Edelman (curiosamente, cada uno se encargó de componer unos temas pero no trabajaron juntos en la escritura de ninguno de ellos). La canción principal es una de las melodías más recordadas de la historia del cine y no es para menos porque, al escucharla en los títulos de crédito iniciales justo antes de ver la panorámica de los bosques y montañas canadienses en los que transcurrirá la historia, es difícil que no se te pongan los pelos como escarpias, impresiona de verdad. No es de extrañar que se hayan hecho tantas versiones de ella en casi cualquier estilo musical imaginable (algunos ejemplos: versión rockera, techno, gaitera, indígena -por llamarlo de alguna forma-, militar, en guitarra española, en piano, en violín o incluso en laúd árabe).
Esa melodía principal, compuesta por Jones, se escucha numerosas veces durante la película, ya que varios de los temas creados por él son en realidad adaptaciones más intensas o sosegadas de la misma, pero esto no molesta en absoluto. Más bien al contrario, hace que todo lo que veamos resulte aún más épico al estar acompañado de una música tan majestuosa. Por su parte, las creaciones de Edelman son algo más variadas pero no desentonan ni un ápice y siguen la misma línea que las de su colega sudafricano.
Creo que no me equivoco si digo que esta banda sonora es unánimemente citada en cualquier lista de «las mejores bandas sonoras de la historia del cine», así que lo mejor es escucharla porque las palabras difícilmente podrán describir todo lo que transmite. A continuación os dejo una muestra con sus temas más representativos.

Trevor Jones – Main title

Trevor Jones – Promentory

Randy Edelman feat. Clannad – I will find you (versión larga)

Randy Edelman – The courier

Trevor Jones – The kiss

Trevor Jones – Fort battle

Randy Edelman – Pieces of a story

4 espectadores han dejado su opinión

  • Más que el tema principal, el que me flipa es The Kiss. Me encantan ese tipo de trances inducidos por crescendos obsesivos, como en espiral. Me pasa algo parecido con el vals de Oldboy, que da vueltas y vueltas en crescendo de una forma arrolladora.

    • A mí es que el principal me parece una forma inmejorable de arrancar una película. Aunque la que dices también está muy bien, subiendo la intensidad poco a poco hasta al final.
      No recuerdo la de Oldboy, así que puede ser una buena excusa para volver a ver ese peliculón 😉

  • Pues es así la cosa, aunque nunca está de más volver a ver ‘Oldboy’.
    https://www.youtube.com/watch?v=gMZEZpDSOFw

    • Pues la definiste muy bien antes, un «crescendo obsesivo», sí señor. No descarto volver a ver la película en breve, creo que sería mi tercer o cuarto visionado… aunque el impacto de la primera vez es irrepetible.
      Saludos!

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