El renacido

RevenPstTítulo original: The revenant
Duración: 2hrs 8mins
País:
 Estados Unidos
Año: 2015
Director: Alejandro González Iñárritu
Guión: Mark L. SmithAlejandro González Iñárritu
Reparto: Leonardo DiCaprioTom HardyDomhnall GleesonWill PoulterForrest Goodluck, Paul AndersonArthur RedCloudDuane HowardFabrice AddeMelaw Nakehk’oGrace DoveLukas HaasJavier Botet
Género: Aventuras. Drama.

Mi puntuación:  9 / 10

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Trailer (versión original con subtítulos):

Se ha hecho de rogar, pero por fin ayer aterrizó en España la que para mí es, desde ya, la mejor película de 2015. Así de simple y rotundo, como el propio filme en el que Iñárritu nos traslada a la inhóspita América de principios del siglo XIX para narrarnos la historia real de Hugh Glass (Leonardo DiCaprio), un rastreador y trampero al que su expedición, compuesta por un diezmado grupo de cazadores y vendedores de pieles, dejó abandonado a su suerte al darle por muerto tras ser brutalmente atacado por un oso grizzlie. Sin embargo, Glass logró sobrevivir por su cuenta gracias a su tremenda fuerza de voluntad, a su gran coraje… y a su insaciable sed de venganza contra quienes le traicionaron.

Lo de que Iñárritu nos traslada a tan salvaje escenario no es solo una forma de hablar, es que consigue hacerte sentir que estás allí mismo, congelándote de frío o sufriendo cualquier calamidad imaginable junto a los protagonistas. La soberbia labor de fotografía del mexicano Emmanuel Lubezki (aclamado por su excelente trabajo en cintas como Gravity, El nuevo mundo o Birdman) tiene gran «culpa» de ello, ya que ha grabado de forma majestuosa esos parajes casi vírgenes tan hermosos como peligrosos, tan aparentemente calmados como inquietantes, que imponen respeto y transmiten gelidez con solo verlos. Pero no menos «culpa» tiene la magnífica edición de sonido que capta de maravilla cada leve ruido del bosque, el susurro de las hojas de los árboles, el rumor del correr de las aguas de los ríos, o cada gruñido animal (y humano). La verdad es que visual y sonoramente es una obra inmejorable, solo por ello su visionado ya sería una experiencia sensacional.

Pero es que, además, Iñárritu se aprovecha de tan magnífico «envoltorio» para introducir en él una serie de situaciones y elementos que son lo que yo imagino cuando pienso en el concepto de ‘aventura’: supervivencia en la naturaleza sin apenas medios, enfrentamientos con animales salvajes, peleas cuerpo a cuerpo (que siempre son mucho más espectaculares que los duelos con armas de fuego, aunque aquí también tenemos de esos), «carreras» a caballo, encuentros con personajes desconocidos, etc. En definitiva, nos ofrece unas constantes dosis de tensión y adrenalina que, aunque apenas cesan en todo el largo metraje, son especialmente intensas en la primera hora del filme. No son pocas las escenas que quedarán grabadas durante mucho tiempo en la memoria de todo el que vea la película, incluso en la de quienes no les guste, como la del primer ataque indio al campamento, o la de la persecución desbocada a caballo que termina repentinamente, o la de la «auto-cauterización» de una herida que se hace el protagonista, o, cómo no, la del ataque del oso (o la osa, mejor dicho). No exagero si digo que es lo más impresionante y angustioso que he visto en mucho tiempo, una escena sobrecogedora que, además, es todo un prodigio técnico en el que los efectos especiales no se notan por ningún sitio. Es imposible no preguntarte cómo habrán rodado esta acojonante maravilla mientras la ves.
(La curiosidad me ha llevado a buscarlo en Internet, si queréis ver cómo la hicieron aquí lo explican, por ejemplo… aunque le quita toda la «magia» a la escena, claro).

Por si esto fuera poco, Leonardo DiCaprio se encarga de transmitirnos de forma dolorosamente convincente la sensación de desamparo frente a la naturaleza salvaje a la que se enfrenta su personaje, el tremendo sufrimiento físico y mental que ha de soportar, la rabia contenida (o no) que le alimenta y le da fuerzas para continuar y la determinación de alguien que tiene un único y claro objetivo: matar a quien le traicionó. Parece que por fin va a ganar su tan ansiado Oscar porque, aunque en mi opinión nos ha regalado otras actuaciones mejores y con más matices que ésta (como en El lobo de Wall Street, El aviador o incluso en su rol más secundario de Django desencadenado, por citar algunas), la verdad es que este año no ha habido otras grandes actuaciones que le puedan hacer sombra.

Por su parte, al «traidor» lo interpreta el siempre camaleónico Tom Hardy, que en esta ocasión compone un extraño pero interesantísimo villano de fuerte acentazo sureño y mirada casi desquiciada. Sus ojos son los de un hombre que no está ni mucho menos en sus cabales (se ve perfectamente en las conversaciones que mantiene con su joven acompañante), pero las decisiones que toma no son tan claramente censurables como pueden parecer a priori, porque a saber cómo actuaríamos nosotros de encontrarnos en su pellejo. Es decir que sus acciones, como las del propio protagonista y el resto de personajes, pueden ser mejores o (mayormente) peores pero son humanas al fin y al cabo. Si el Oscar para DiCaprio me parece claro el de Hardy como actor secundario quizás no tanto, pero para mi gusto la suya es la mejor de las actuaciones que se han nominado en esa categoría (si estuviera Idris Elba por Beasts of no nation, puede que fuera otro cantar).

Sí, es cierto que, como he oído decir a gente a la que no le ha parecido gran cosa la película, su trama es más bien simple y su desarrollo podría ser un tanto previsible en algunos momentos, lo cual unido a su larga duración y su escasez de diálogos pueden hacerla algo aburrida para algunos. Pero a mí esto no me molesta en absoluto porque lo que Iñárritu nos ofrece es un espectacular rato de aventura pura y (muy) dura sin más complicaciones ni cavilaciones. No es necesario que la historia que narra sea profunda o novedosa, estamos ante una sencilla historia de supervivencia extrema, de sufrimiento y agonía, de peligro e incertidumbre constantes, así que el argumento es lo de menos en esta ocasión. Y aun así no está completamente exento de contenido ni reflexiones, ya que deja entrever cierta denuncia a la masacre indígena además de abordar temas como la importancia de la familia (una vez que la pierdes no te queda nada por lo que vivir realmente, parece ser el mensaje que nos lanza) o el comportamiento humano ante situaciones límite.

Para mí, el único defecto de la película es el abuso de las escenas onírico-poéticas y de flashbacks que realmente no aportan gran cosa ni a la trama ni a la hora de comprender mejor al personaje de DiCaprio, porque no hace falta conocer su pasado para entender, se comparta o no, su decisión de ejercer implacablemente el «ojo por ojo». Aunque, como visualmente son tan fascinantes como el resto de la película, tampoco molestan demasiado.

La verdad es que no creo que el próximo 28 de febrero El renacido sea coronada como mejor película del año, apostaría quizás por Spotlight porque no veo a la Academia premiando dos veces seguidas a dos películas de un mismo director (no ha sucedido nunca). Pero, gane tropecientos Oscar o ninguno, la cuestión es que es una obra realmente memorable que merece desde ya un puesto de honor entre las mejores películas de aventuras y supervivencia que ha dado el séptimo arte. Seguro que el tiempo la colocará como un clásico indiscutible del género, así que no os la perdáis.

Tiene miedo. Sabe de lo lejos que vengo solo para encontrarle.

7 espectadores han dejado su opinión

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  • Es una película muy buena, a mi me ha encantado. La fotografía es maravillosa, son postales constantes 🙂 donde se muestra a partes iguales una naturaleza tan bella como hostil.

    Yo creo que el tema de los flashback aparecía cada vez que la muerte acechaba al protagonista, es como si su esposa «le advirtiera» 🙂

    • Sí, puede que fuera esa la intención de Iñárritu con los flashbacks… pero no sé, para mi gusto desentonan con el realismo del resto de la película.

      Pero aún con flashbacks poéticos, también me ha parecido un peliculón 😉

  • Eh, que esa autocauterización ya la hacía Rambo en tierras afganas (https://www.youtube.com/watch?v=LX1ko3Oh8Ls). El renacido tiene lo mejor y lo peor de Iñárritu: la primera escaramuza es brutal y luego la peli se le desbarra por todos los lados. Era para hacerla de hora y media y eliminando todo el misticismo.

    • Jajaja, me ha encantado la comparación encubierta de DiCaprio aquí con Rambo. No conocía esa escena, de Rambo solo he sufrido la primera película… y es una de las que encabezarían una hipotética lista de «Mis aborrecibles», lo siento.
      Probablemente, si ‘El renacido’ durase hora y media recortando escenas oníricas y alguna que otra imagen de postal, sería una obra maestra para mi gusto. Porque si con esos «defectillos» me ha encantado..

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