Terriblemente feliz

FrygLyk.
Título original:
Frygtelig lykkelig
Duración: 1hr 36mins
País:
Dinamarca
Año: 2008
Director: Henrik Ruben Genz
Guión: Henrik Ruben GenzDunja Gry Jensen
Reparto: Jakob CedergrenLene Maria ChristensenKim BodniaMathilde MaackJens Jørn SpottagLars BrygmannAnders HoveBodil JørgensenHenrik LykkegaardNiels SkousenPeter Hesse OvergaardTaina Anneli R. Berg
Género: Drama. Thriller. Comedia negra.

Mi puntuación:  7,5 / 10
.

Trailer (danés subtitulado en inglés):

Llevo un par de meses en los que entre vacaciones, trabajo, bodas y falta de tiempo, en definitiva, apenas he dedicado tiempo al cine… y de las películas que he visto, pocas me han parecido suficientemente interesantes como para escribir una entrada. Una de las excepciones ha sido Terriblemente feliz, una cinta danesa al parecer basada en hechos reales y que en 2008 se alzó con los premios al mejor guión y a la mejor música en la 53ª edición de la SEMINCI de Valladolid. La vi casi por casualidad sin saber prácticamente nada de ella y mejor  que fuera así, porque el factor sorpresa es seguramente su mejor baza y su mezcla de géneros es lo que hace que funcione tan bien.

Su trama la protagoniza Robert Hansen (a quien da vida Jakob Cedergren), un joven policía de Copenhague que, tras verse involucrado en un desagradable incidente, se marcha destinado forzosamente a un pequeño pueblo del sur del país danés. Nada más instalarse en su nuevo hogar se dará cuenta del enorme contraste existente entre la vida que llevaba hasta entonces y la que llevará a partir de ahora, no solo por las peores condiciones climáticas del cenagoso lugar sino, sobre todo, por la reticente actitud de sus nuevos vecinos quienes, acostumbrados a resolver sus problemas a su propia manera y sin intromisiones «ajenas», ven la llegada del policía «extranjero» como una amenaza para su rutinaria existencia.

Los primeros minutos de la película transcurren de forma parsimoniosa pero poco a poco van logrando captar el interés del espectador, ya que va descubriendo a la par que el protagonista cómo son los habitantes del pequeño pueblo y también percibe la presencia de una calma excesivamente tensa que no augura nada bueno. Cada nuevo personaje que conocemos parece ocultar algo tras su tristona mirada, su pasiva actitud o su burlona sonrisa, y la sensación de incertidumbre se acrecenta por momentos.

Ese arranque parece anunciarnos que estamos ante un sobrio drama rural con el telón de la violencia doméstica de fondo pero, cuando la trama parece estancarse y empezar a caer en las pautas que tantas veces hemos visto en este tipo de dramas, todo da un repentino giro y nos encontramos inmersos en un auténtico thriller perfectamente hilvanado que se va desentrañando poco a poco hasta llegar a un soberbio desenlace. Personajes que parecían honrados (a su manera) van dejando cada vez más dudas sobre sus verdaderas intenciones, los «malos» quizás no nos lo parezcan tanto con el paso de los minutos y las previsibles víctimas pueden ser quienes realmente estén moviendo los hilos de todo, así que no es fácil imaginar cuál va a ser el siguiente movimiento de cada uno. Al propio protagonista no le quedará más remedio que involucrarse en ese «juego» de secretos y medias verdades que mantienen los lugareños, por su propio bien y a pesar de su integridad y sus reticencias iniciales. Y el espectador puede intentar adivinar qué es lo que está pasando tanto como quiera porque difícilmente acertará, con lo cual el interés en ver cómo se soluciona (o no) todo está garantizado.

El director y también co-guionista Henrik Ruben Genz muestra gran habilidad para generar tensión en el espectador a través del propio relato y también por el modo en que nos enseña ciertas imágenes que podrían llevarnos a sacar conclusiones equivocadas. Por su parte, la fotografía es un elemento fundamental en la película y transmite realmente bien la sensación de estar en un ambiente extraño y desagradable, mientras que el reparto cumple bien con su función ofreciendo unas actuaciones muy contenidas. Todo ello encaja de maravilla con el halo de misterio no exento de peligro (más bien al contrario) que deben tener tanto los personajes como el propio pueblo.

Quizás le sobre algo de seriedad para llegar a ser una película realmente memorable. Después de verla leí que hay quien la considera la «Fargo danesa», pero le falta ese humor tan negro e irónico que destilaban los diálogos de la magistral obra de los Coen, a pesar de que esté etiquetada como comedia negra. Con un poco menos de sobriedad y «apatía» podría haber sido una pequeña gran joya ya que no es muy conocida en nuestro país, pero aun así es un filme recomendable para pasar un rato más que entretenido y para comprobar que en los países nórdicos no todo es tan idílico como solemos imaginar. Aquí no hay sitio para rubias impresionantes ni para hombretones barbudos, tampoco para cochazos a las puertas de casas modernísimas, ni tan siquiera para paisajes naturales espectaculares. Aquí todo es más bien gris, simple, rutinario y casi hasta desagradable, lo más parecido a la felicidad es la posibilidad de emborracharse con cerveza barata en un lúgubre bar, pero quienes allí viven están a gusto con ello… y pobre del que quiera cambiarlo. Si tenéis hora y media de tiempo libre, podréis comprobarlo de la mano del sufrido Robert Hansen.

Aquí solo hay barro y vacas. Y botas de goma.

.

1 espectador ha dejado su opinión

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.