Excalibur

ExcalPost.
Título original:
 Excalibur
Duración: 2hrs 20mins
País: 
Reino Unido
Año: 1981
Director: John Boorman
Guión: Rospo PallenbergJohn Boorman
Reparto: Nigel TerryNicol WilliamsonCherie LunghiNicholas ClayHelen MirrenPaul GeoffreyNiall O’BrienKeith BuckleyLiam NeesonPatrick StewartCiarán HindsRobert AddieGabriel ByrneKatrine Boorman
Género: Aventuras. Fantasía.

Mi puntuación:  8,5 / 10
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Siempre me han atraído las películas, novelas, videojuegos o cualquier tipo de historia relacionada con espadas, armaduras y caballos, protagonizada por héroes legendarios y ambientada en la época medieval. Partiendo de esto, la leyenda del Rey Arturo es, evidentemente, una de mis favoritas. Y Excalibur, la película que mejor capta la esencia de este mito, sin lugar a dudas.

Se trata de una adaptación de la novela La muerte de Arturo, de sir Thomas Malory, y por tanto nos muestra la vida completa del personaje (a quien da vida el recientemente fallecido Nigel Terry). Tras introducirnos de la mano de Uther Pendragon (padre de Arturo al que interpreta Gabriel Byrne) en una Inglaterra medieval dividida, veremos cómo un joven e ingenuo Arturo sacó la mítica espada Excalibur de la roca convirtiéndose así en rey por pleno derecho, también su encuentro con el que será su fiel consejero Merlín (Nicol Williamson), la forma en la que logró unificar a los diversos reinos de la isla bajo su mando, su tormentosa relación con Ginebra (Cherie Lunghi) y sir Lancelot (Nicholas Clay se metió en la piel del mítico caballero, tercer vértice del triángulo amoroso) y la no menos complicada que mantuvo con su hermanastra Morgana (Helen Mirren), la búsqueda del Grial y su declive hasta llegar al enfrentamiento final con su hijo, fruto del incesto, Mordred (Robert Addie). Es decir, prácticamente todo lo que conocemos fruto de otras novelas y leyendas sobre su figura.

Así asistimos a una lección magistral de lo que debe ser el buen cine épico y de aventuras, repleto de fantasía, imaginación y emoción. Con escenas tan inolvidables como la del caballero rebelde nombrando rey a Arturo, la de la formación de la Tabla Redonda, la del primer encuentro con sir Lancelot (y su tenso duelo contra Arturo), la de la aparición de la Dama del Lago, la de la «presentación» de un jovencísimo y peligroso Mordred, la del resurgir de los caballeros al son del Carmina Burana, la de la última batalla con esa espesa niebla y con el sol rojo del ocaso acompañando el sangriento duelo final… en fin, son muchas las secuencias que transmiten esa sensación de estar viendo imágenes de leyenda, de estar presenciando algo mítico, y no es cuestión de enumerarlas todas.

El británico John Boorman opta por narrar todo con tranquilidad, tomándose su tiempo (casi 2 horas y media), pero casi siempre con un ritmo equilibrado de forma que su larga duración no pesa demasiado. Quizás lo único que le sobre sea alguna que otra escena «onírica» un tanto alargada, porque aún sin ellas la historia ya contiene fantasía más que suficiente. Pero por lo demás, es una obra espectacular en todos los sentidos, violenta y poética, dramática y divertida, reflexiva y apasionada, todo a un mismo tiempo.

Y técnicamente es formidable, con una fotografía de Alex Thomson que fue nominada al Oscar con todo merecimiento y una ambientación perfecta, tanto por los vestuarios (especialmente esas impresionantes armaduras cuidadas hasta el más mínimo detalle, fruto del minucioso trabajo del diseñador Bob Ringwood) como por las localizaciones, los decorados, etc. A esto hay que añadirle una banda sonora de Trevor Jones tan fabulosa que merece una entrada aparte, la cual colgaré en breve.

El reparto cumple, aunque tampoco se puede decir que haya unas actuaciones memorables. Quizás las más destacadas sean las de Nicol Williamson en el rol de un Merlin no exento de cierto sentido del humor y Helen Mirren en la piel de la malvada hechicera Morgana, papel que la lanzó definitivamente a la fama. Por cierto, Mirren no es la única actriz cuya carrera empezó a despuntar tras participar en esta película, ya que rostros hoy tan conocidos como los de Liam Neeson, Patrick Stewart o Gabriel Byrne también empezaron a hacerse relativamente familiares tras dejarse ver en este filme.

Por todo ello Excalibur me parece una de las cumbres del cine épico, de fantasía o de aventuras, injustamente infravalorada por algunos. Así que, si os gustan este tipo de películas, no dudéis en verla.

Padre, abracémonos por fin.

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