Mad Max: Furia en la carretera

MadMPoster.
Título original:
Mad Max: Fury road
Duración: 2hrs
País: 
Australia
Año: 2015
Director: George Miller
Guión: George MillerBrendan McCarthyNick Lathouris
Reparto: Tom HardyCharlize TheronNicholas HoultHugh Keays-ByrneRosie Huntington-WhiteleyRiley KeoughZoë KravitzJosh HelmanAbbey LeeCourtney EatonNathan Jones
Género: Acción. Aventuras. Ciencia ficción.

Mi puntuación:  8 / 10

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Trailer subtitulado en español:

Unos trailers brutales, una pareja protagonista formada por dos de los actores actuales que más me gustan (Tom Hardy y Charlize Theron), una gran acogida en el recién finalizado Festival de Cannes alabanzas de casi toda la prensa y público en nuestro país tras su estreno. No soy en absoluto un fan de la saga (de hecho, solo he visto la primera y no me entusiasmó) pero esta película tenía que verla sí o sí. Y da igual haber visto o no las tres anteriores, porque esta historia es independiente de ellas y da los suficientes datos acerca del personaje principal como para comprender su comportamiento sin necesidad de saber nada de él previamente.

La acción nos traslada a un futuro en el que vemos un planeta Tierra agonizante, cuyos recursos naturales están prácticamente agotados y en la que los humanos que sobreviven lo hacen en un ambiente de degeneración total. El agua y la gasolina son probablemente los bienes más preciados, y las mujeres jóvenes en edad de procrear son poco menos que tesoros. Por eso, cuando varias de ellas escapan de la Ciudadela a bordo un camión de guerra conducido por Furiosa (una guerrera de élite interpretada por Charlize Theron), el tirano Immortan Joe (Hugh Keays-Byrne) envía tras ellas a todas sus tropas en una salvaje persecución por el desierto. Por el camino, Furiosa se cruzará con Max Rockatansky (Tom Hardy), un solitario superviviente que también ha huido de la ciudad y que tendrá que decidir si ayudarlas o seguir su propio camino.

Básicamente, eso es toda la película: una persecución sin descanso durante dos horas. Y ese es su único (aunque no pequeño) defecto, el contar con un guión bastante limitado que hace que la historia sea predecible, con diálogos escasos pero más bien poco elaborados (aunque mejores que los recuerdo que había en la otra que vi de la saga) y situaciones que suelen repetirse bastante en este tipo de películas, sin ningún elemento realmente sorprendente en la trama.

Por fortuna, en esta ocasión el pobre guión no supone un lastre insalvable porque aquí todo queda eclipsado por el fantástico delirio visual que nos ofrece la película. Desde el mismo instante en que arranca no paramos de ver imágenes casi surrealistas, personajes grotescos que parecen salidos de una mala pesadilla, vestimentas y atuendos sin sentido del gusto alguno, vehículos de todo tipo tuneados a lo bestia y parajes desérticos y desagradables; pero todo este conjunto, en lugar de provocar rechazo, logra crear una extraña fascinación que hace que lo raro sea no querer contemplar tal demente espectáculo. La originalidad que ha faltado en el guión al elaborar la historia ha sobrado a la hora de idear y recrear el malsano ambiente de ese apocalíptico futuro.

A ello hay que sumarle, además de unos efectos especiales espectaculares (y por lo que he leído, parece que esta película sí merece y mucho la pena en 3D), un montaje extraordinario capaz de ensamblar secuencias tan rápidamente que es casi imposible procesar todo lo que estamos viendo a la vez en ellas, pero sin llegar al nivel de saturarnos por ello. Y que, cuando en el tercio final parece que ya tanta carrera no puede dar más de sí sin empezar a aburrir al personal, nos ofrece una última persecución realmente apoteósica, con Max y compañía intentando liquidar a unos tipos que cuelgan de una especie de pértigas que se balancean sin parar sobre los jeeps en las que están montadas, mientras otros vehículos arden, Immortan Joe se cabrea, las ametralladoras agotan sus balas y los tambores no dejan de atronar (y la guitarra eléctrica que toca uno de los personajes más estrafalarios, tampoco). Organizar  y orquestar tal cantidad de cosas ha debido ser una labor titánica, pero el resultado no podría haber sido mejor desde el punto de vista del puro entretenimiento. Es el frenesí hecho película, terminas de verla y casi te sientes físicamente cansado por tanto ritmo y tanto nervio.

A transmitir tal sensación de locura y salvajismo contribuye y mucho la enérgica y contundente banda sonora de Junkie XL. Pero de ella ya escribiré en la próxima entrada en la cual, como siempre, destacaré unas cuantas canciones para que la juzguéis por vosotros mismos.

Los actores poco tienen que decir aquí porque también quedan relegados a un segundo plano ante tal impacto visual y sonoro, aunque como mínimo podríamos decir que no desentonan. Especialmente Charlize Theron, a la que muchos no veían en un papel de este tipo y al menos a mí me ha convencido totalmente, tanto cuando tiene que hacer de «tía dura» como cuando se ha de mostrar más vulnerable o emotiva. Por su parte, Tom Hardy está mucho más contenido que en otras ocasiones así que su actuación me ha parecido correcta sin más (en su caso, que no en el de otros actores, le prefiero cuando actúa de forma más exagerada), así que la actuación masculina más memorable de la película es la de un irreconocible (por el maquillaje… y bueno, porque por fin le vemos actuar de verdad) Nicholas Hoult, totalmente «desatado» en la piel de un fanático soldado a las órdenes de Inmortal Joe y cuyo «¡¡Oh, qué día, qué gran día!!», mientras conduce entre tornados de arena que van destrozando todo lo que se les pone por delante, quedará para el recuerdo.

Pero es una pena que el guión no haya intentado ser más original en la trama porque, de habernos ofrecido algo más de lo que hemos visto tantas veces (de otras formas, pero en esencia, con el mismo esquema), podría haberse convertido en una obra maestra del cine de acción. Sin ello, se queda «simplemente» en ser un tremendo y salvaje espectáculo con el que pasar dos horas de auténtica locura, de esos que hacen que no te duela pagar la entrada del cine. Bueno, en eso y en ser uno de los acontecimientos cinéfilos de este 2015, sin duda. Que no es poco… pero podría haber sido aún más. Veremos si la ya anunciada secuela (o quinta película de la saga, mejor dicho) lo consigue.

La esperanza es un error. Si no arreglas lo que está roto, te vuelves loco.

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