Mis películas «navideñas» favoritas (IV): Plácido

PlacidoPost.

Duración: 1hr 23mins
País: 
España
Año: 1961
Director: Luis García Berlanga
Guión: Rafael AzconaLuis García BerlangaJosé Luis ColinaJosé Luis Font
Reparto: CassenJosé Luis López VázquezElvira QuintilláMari Carmen YepesManuel AlexandreAmelia de la TorreJosé FrancoJulia Delgado CaroAgustín GonzálezLuis Ciges,  Julia Caba AlbaAmparo Soler Leal, Antonio Ferrandis
Género: Comedia.

Mi puntuación:  8 / 10
.
.

En una pequeña ciudad, un grupo de adineradas señoras ha decidido organizar una campaña navideña bajo el lema «Siente a un pobre a su mesa», cuyo objetivo es que cada familia de bien(?) invite a un desamparado a cenar con ellos en Nochebuena para que no haya nadie que se quede sin comer en tan señalada fecha y, de paso, demostrar que solidaria es la clase alta española. Dicha campaña estará patrocinada por una conocida marca de ollas y en ella participarán un puñado de actrices de segunda fila, que desfilarán junto a los pobres por toda la ciudad en una especie de festiva cabalgata. Plácido Alonso (interpretado con desparpajo por el humorista Cassen, que debutó en el cine con este papel), ha sido contratado por el organizador del evento (a quien da vida el siempre desternillante José Luis López Vázquez) para conducir su motocarro en dicho desfile, aunque el pobre hombre está más preocupado por conseguir el dinero que necesita para pagar la primera letra del vehículo que por el festejo en sí.

De esta genial idea parte la que para muchos es una de las cumbres del cine de Berlanga (aunque en mi opinión está un peldaño o dos por debajo de las enormes ¡Bienvenido, Míster Marshall! y El verdugo). Una comedia divertidísima plagada de situaciones poco menos que surrealistas, en la que los numerosos personajes van y vienen sin parar logrando así que el tiempo pase volando mientras se ve y dotando al filme de un ritmo incesante. Los diálogos sarcásticos y brillantemente entrelazados redondean el aspecto de vodevil de una obra que se ve con sumo agrado e interés.

Pero bajo tanta risa y aparente ligereza se esconde un acidísimo retrato de la sociedad española de aquel entonces (que perfectamente se podría aplicar a la de ahora sin cambiar apenas nada), en la que lo primordial es la aparienciala moralidad queda sepultada bajo el peso del qué dirán. La solidaria campaña navideña está promovida por un grupo de burguesas que realmente lo que pretenden es demostrar a los demás lo buenas personas que son (y, de paso, sentirse importantes por un rato), y es evidente que su oportunista e hipócrita ayuda a los más desamparados quedaría en nada si no fuera por la atención que les dedica una prensa en busca de noticias sensacionalistas con las que conseguir más audiencia. Aunque ellas no son ni mucho menos las únicas que salen mal paradas en este sarcástico guión firmado por el gran Rafael Azcona (coescrito junto al propio Berlanga, con retoques de José Luis Colina y José Luis Font), ya que cada personaje, por humilde que sea, solo piensa en sí mismo y en cómo solucionar sus propios problemas, utilizando a los demás si hace falta para ello. ¿A que no hemos cambiado tanto, aunque hayan pasado más de 50 años?

Cabría añadir que, en esta ocasión, la censura franquista «benefició» a la película ya que obligó a Azcona y Berlanga a presentar esta crítica social de una forma muy matizada y hábil, a ingeniárselas para ir soltando sutiles pullas y reproches que no molestaran a los censores pero que dejasen patente su intención. Y es que, de haber sido una sátira frontal y evidente, hubiera sido una obra mucho más convencional y habría perdido gran parte de sus virtudes.

Nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, Plácido es el clásico navideño del cine español por excelencia, con permiso de La gran familia. No dejéis de verla estos días si tenéis un ratillo (no dura ni hora y media), porque os hará reír a carcajadas y pensar (hasta llegar incluso a indignaros) al mismo tiempo, y eso es algo que muy pocas películas pueden lograr.

¿A usted qué le ha tocado? ¿Anciano del asilo o pobre de la calle?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.