Magia a la luz de la luna

MagicPos.
Título original:
 Magic in the moonlight
Duración: 1hr 37mins
País: 
Estados Unidos
Año: 2014
Director: Woody Allen
Guión: Woody Allen
Reparto: Colin FirthEmma StoneSimon McBurneyEileen AtkinsHamish LinklaterJacki WeaverMarcia Gay HardenJeremy ShamosErica LeerhsenCatherine McCormack
Género: Comedia. Romántica.

Mi puntuación:  6 / 10

.

Trailer subtitulado en español:

El pasado viernes llegó a nuestros cines el último trabajo del inimitable Woody Allen, una comedia que nos cuenta la historia de un prestigioso y misántropo mago londinense (a quien da vida Colin Firth) que acude al sur de Francia para intentar desenmascarar a una vidente (Emma Stone) que está aprovechándose de sus supuestas capacidades sensoriales para hacer fortuna a costa de una rica familia que cree ingenuamente en sus «milagros». Lo que en principio parecía una tarea sencilla se alargará más de lo previsto y su contacto con la medium hará que el mago empiece a dudar incluso de sus propias convicciones.

Lo más interesante de la película es la original forma en la que Woody plantea en esta ocasión el eterno enfrentamiento entre cerebro y corazón, entre ciencia y fe, entre lógica e ilusión, entre esceptismo y superstición. Temas recurrentes en su filmografía (lo cierto es que gran parte de sus trabajos giran en torno a un puñado de ideas, u obsesiones mejor dicho, que se repiten una y otra vez aunque desde diversos prismas) mostrados a través de dos personas que defienden posiciones contrarias, el racional mago que utiliza trabajados trucos estudiados al milímetro y la vidente que usa su mente y alma para conectarse con los espíritus, pero que en el fondo se dedican a lo mismo: beneficiarse de la credulidad de su público.

El problema es que Woody en ningún momento entra realmente a fondo en ese choque entre cabeza y sentimiento que tanto juego le ha dado en otros de sus filmes, pero tampoco aborda el «debate» de forma tan cómica o ligera como para resultar excesivamente gracioso. Es decir, se queda a medio camino entre el drama y la comedia, algo que no tiene por qué ser necesariamente malo pero que en esta ocasión hace que el producto que nos ofrece resulte bastante insulso.

El guión también está a kilómetros del mejor nivel que puede dar la genial mente del director neoyorquino y, aunque no falten en él reflexiones interesantes y diálogos llenos de acidez y comicidad (hay que reconocer que en esto Allen nunca falla), resulta bastante previsible en todo momento. Bueno, en todo momento salvo quizás en el giro que supuestamente sería la gran baza con la que Woody contaba para asombrar al público, y a que a mí me ha parecido muy pero que muy cogido con pinzas (además, en cierto modo ya esperaba que sucediera algo parecido, aunque no de ese modo tan repentino sino de forma más elaborada, así que tampoco es que me haya sorprendido demasiado -y no lo explico más en detalle por no entrar en spoilers-).

En definitiva, se trata de una película agradable, bien realizada e interpretada (Colin Firth y Emma Stone están más que correctos y bien apoyados por el resto de secundarios, aunque siempre «duele» ver cómo Marcia Gay Harden sigue siendo infrautilizada en papeles ínfimos en casi todos sus últimos trabajos, con lo buena actriz que es), pero que una vez más parece haber sido concebida por Woody para cubrir su «ración anual de cine» y poco más. Y, aunque sea una pena decirlo, desde hace ya varios años en su habitual alternancia entre grandes películas y obras menores (sin llegar a ser malas, ni mucho menos) abundan más estas últimas que las memorables. Veremos si en su próximo proyecto nos da una alegría, la verdad es que hay ganas de comprobar lo que puede dar de sí su colaboración con otro gran talento como Joaquin Phoenix.

Por un instante fui realmente feliz… pero como un tonto. La felicidad no es la condición humana natural.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.