Leviatán

kinopoisk.ru.

Título original: Leviafan
Duración: 2hrs 21mins
País: 
Rusia
Año: 2014
Director: Andrey Zvyagintsev
Guión: Andrey ZvyagintsevOleg Negin
Reparto: Aleksey SerebryakovElena LyadovaSergey PokhodaevVladimir VdovichenkovRoman MadyanovAleksey RozinAnna UkolovaSergey Bachurskiy
Género: Drama.

Mi puntuación:  8,5 / 10

.

Trailer (en ruso con subtítulos en inglés):

Ayer finalizó la novena edición de Muces, la Muestra de Cine Europeo que se celebra anualmente en Segovia y que este año contó con una programación más que interesante en la que destacaban, entre otras películas, la belga Dos días y una noche (ya comentada aquí), la española Magical girl, la polaca Ida, la italiana El capital humano, la coproducción francocanadiense Mommy o la rusa Leviatán, que es la que pude ver el pasado fin de semana. Como algunos ya sabréis, varias de ellas han recibido recientemente un buen puñado de nominaciones a los próximos Premios del Cine Europeo que se entregarán el próximo mes de diciembre, lo que refleja el buen nivel de la muestra segoviana.

Una de las que más nominaciones acumula a dichos premios es la propia Leviatán ya que puede llevarse cuatro galardones, entre ellos el de mejor película. Se trata del cuarto largometraje del director ruso Andrei Zvyangintsev (espero haber escrito bien su casi impronunciable apellido), cuyo filme más conocido seguramente sea el recomendable y duro drama El regreso, con el que debutó a lo grande en esto del cine cosechando excelentes críticas y obteniendo multitud de premios y nominaciones.

Su nuevo trabajo va en la misma línea que dicha película y nos cuenta una historia terriblemente trágica protagonizada por un mecánico (interpretado por un excelente Aleksey Serebryakov) de una pequeña aldea costera del norte de Rusia al que le van a expropiar la casa y los terrenos en los que ha pasado toda su vida a cambio de una ridícula compensación económica. A pesar de haber denunciado y recurrido esta situación ante los tribunales y contar con el apoyo de un buen amigo, un abogado venido desde Moscú para ayudarle (a quien da vida Vladimir Vdovichenkov), las posibilidades de que le den la razón son mínimas, y menos en una Administración tan corrupta como la rusa. Por si esto fuera poco, las cosas tampoco le van excesivamente bien ni con su esposa (soberbia Elena Lyadova) ni con su hijo (Sergey Pokhodaev).

No sé si el director (y también coguionista) eligió titular al filme con el nombre del legendario monstruo marino bíblico al estar ambientado en un paraje costero tan inhóspito (aunque en absoluto exento de belleza, al contrario) que resulta ser clave en parte del desarrollo del mismo, en el que el mar vendría a ser dicho monstruo. Aunque quizás sea una metáfora para hablar de la verdadera “bestia” que arrasa con todo a su antojo, que viste de traje y corbata y que parece estar por encima del bien y del mal: la clase política, en este caso individualizada en el alcalde (Roman Madyanov) que quiere hacerse con el terreno del protagonista a toda costa para construir allí algún lucrativo edificio. O puede que el Leviatán del título se refiera al devastador destino que les espera a los protagonistas simplemente por haber nacido donde y cuando han nacido. Hay multitud de símiles que podrían habérsele ocurrido al director al idear la película, en definitiva, y de hecho seguramente cada espectador tenga una interpretación distinta sobre ello. Pero parece evidente que este drama personal quiere en realidad representar la cruda situación a la que se enfrenta el pueblo ruso cada vez que necesita algo de una Administración tan dudosa (por decirlo amablemente) como la que a tenor de los hechos parece existir en Rusia. Administración o poder público que además con cuenta la complicidad de la Iglesia, que no sale precisamente bien parada en este oscuro retrato de la sociedad rusa del siglo XXI que traza el director. Ante semejante panorama, el recurso de darle al vodka para olvidar momentáneamente los problemas puede parecer hasta lógico.

Lo que está claro es que Zyangintsev sabe cómo contar historias, tomándose su tiempo pero sin pecar de falta de ritmo (las casi dos horas y media que dura se pasan muy rápido, dado lo implicado que estás en las tragedias que han de ir afrontando los personajes) y sin recurrir a efectismos de ningún tipo. En lugar de “recrearse” y ahondar excesivamente en cualquiera de las cosas que le pasan al protagonista buscando la ¿compasión? o el “llanto” de los espectadores, el director opta por presentar un drama tras otro sin descanso, “golpeando” de forma constante e incesable al público. También me encanta que eluda mostrar directamente algunos de los momentos más morbosos de la historia [SPOILERS ¡ojo!: el trágico destino de la mujer del protagonista, el momento en el que esta se acuesta con el abogado, la pelea que se produce cuando el protagonista les pilla, etc. –FIN DE SPOILERS], ya que el espectador no necesita verlos para saber qué ha ocurrido. Así que si de algo se le puede acusar es de ser tan sombría, de no dejar ningún atisbo para la alegría o el optimismo a pesar de contar con varios minutos realmente desternillantes a mitad del metraje, durante la celebración de un cumpleaños. Pero más allá de esos pocos minutos en los que es difícil no soltar alguna carcajada, todo lo demás resulta terriblemente amargo… pero tristemente creíble y realista.

Además cuenta con un reparto impecable, cuyos actores resultan veraces y tan sobrios como carismáticos. La excelente fotografía de Mikhail Krichman, tan acertada en los primeros planos que acentúan la expresividad de los intérpretes como en los amplios planos exteriores que muestran la bella dureza del entorno (y que te meten aún más en la historia), y la buena banda sonora, de esas que no llaman la atención pero que acompañan perfectamente y sin efectismos innecesarios a las imágenes, redondean una obra que, si no fuera tan absolutamente demoledora, sería totalmente recomendable para todo el mundo. Siendo como es, mejor no la veáis si tenéis un día especialmente sensible o andáis con la moral baja, porque la cantidad de tragedias que cuenta no te dejan con un ánimo muy optimista tras verla.

 Pastor, ¿dónde está ahora su misericordioso Dios?
.

1 espectador ha dejado su opinión

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.