Sin City: Una dama por la que matar

DamKpstTítulo original: Sin City: A dame to kill for (Sin City 2)
Duración: 1hr 42mins
País: 
Estados Unidos
Año: 2014
Directores: Robert RodriguezFrank Miller
Guión: Frank Miller
Reparto: Mickey RourkeJosh BrolinJoseph Gordon-LevittJessica AlbaEva GreenRosario Dawson, Powers BootheBruce WillisChristopher MeloniJeremy PivenDennis HaysbertJulia GarnerRay LiottaJuno TempleJaime KingChristopher LloydStacy Keach
Género: Crimen. Thriller. Acción.
Web oficial: http://sincity-2.com/

Mi puntuación:  6 / 10
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Trailer subtitulado:

Uno de los mayores fracasos de taquilla en lo que va de año en Estados Unidos ha sido la secuela de Sin City, algo difícil de comprender ya que la primera entrega, como ya dije en la anterior entrada del blog, logró que su recaudación duplicara lo que había costado producir el filme y se convirtió en poco menos que una obra de culto. Además, la mayoría del equipo artístico repite, salvo algún que otro cambio en el reparto, lo cual hace aún más inexplicable semejante descalabro. Pero las cifras están ahí y, quizás debido a ellas, no se sabe aún si en nuestro país se podrá ver en los cines o se lanzará directamente en DVD y Blu-Ray, además de poner en duda la realización de una tercera entrega de la saga que parecía que se iba a rodar sí o sí antes de conocer estos malos datos.

Una vez vista, es evidente que esta segunda película es bastante inferior en casi todos los aspectos a la de 2005, pero pese a ello no me ha parecido desastrosa ni mucho menos. Sigue presentando una factura técnica tan impecable como aquella, así que visualmente es más que brillante. También tiene un ritmo excelente gracias al cual se ve con facilidad, al igual que sucedía con la primera entrega. Y su estructura narrativa va en la misma línea, alternando tres subtramas principales e independientes pero que se cruzan entre sí, ambientadas en el lúgubre y malsano escenario de la ciudad de Sin City. Además, muchos de los personajes de la primera vuelven a dejarse ver en esta secuela.

Aunque la película arranca con una secuencia que nos muestra a Marv (Mickey Rourke) en acción, en esta ocasión este personaje es más bien un secundario y no protagoniza por sí mismo ninguna de las tramas principales. Sí lo hace Johnny (interpretado por Joseph Gordon-Levitt), un joven jugador tan habilidoso como arrogante que, durante una partida de póker, no duda en desafiar abiertamente al senador Roark (Powers Boothe), el hombre más poderoso de Sin City. Lógicamente, un tipo con su reputación y sus pocos escrúpulos no tolerará semejante osadía y hará todo lo posible por enseñar a Johnny que se ha metido con el hombre equivocado. Lo cierto es que el argumento de esta trama que gira en torno al orgullo y la humillación es bastante simple y deja la sensación de que el personaje de Johnny queda bastante desaprovechado, aunque no llega a aburrir en ningún momento.

Por otra parte tenemos a Dwight, un personaje al que ya vimos en la primera entrega aunque encarnado por Clive Owen, cuando en esta ocasión es Josh Brolin quien le da vida. Tras acudir a la llamada de su antigua amante Ava (Eva Green), en la que le pedía ayuda para librarse de su multimillonario esposo, comprende que ha sido utilizado y que se ha dejado embaucar por los encantos de una mujer que solo le quería como medio para alcanzar su meta: el dinero del marido. Esta subtrama de traiciones y desengaños seguramente sea la mejor de la película, o al menos la que cuenta con el argumento más interesante en mi opinión.

La tercera la protagoniza una Nancy Callahan (Jessica Alba) hundida tras la muerte de su protector John Hartigan (Bruce Willis). Sabiendo que uno de los responsables (in)directos de ello fue el senador Roark, se prepara a conciencia para acabar con su vida en cuanto tenga ocasión… pero cuando la tiene comprueba que disparar a una persona no es tan sencillo como pensaba. Por suerte, Marv le echará una mano en su «misión». La venganza es, una vez más, el motor de una trama que no resulta muy estimulante en casi ningún momento, salvo cuando Marv hace de las suyas o cuando Nancy se contonea en la barra del bar Kadie’s.

El mayor hándicap de la película reside en el poco interés que despiertan prácticamente todas sus historias, al menos en comparación con las del filme de 2005. No es problema de ritmo o de falta de acción, es que son demasiado simples, demasiado «fáciles», demasiado ligeras. O lo que es lo mismo, no son en absoluto memorables, a diferencia de las de la primera entrega. Esto hace que la película parezca un tanto descafeinada, y esto es una importante losa difícil de soportar a pesar de que el filme no presente muchos fallos más en otros aspectos.

El hecho de que los actores que interpretan a ciertos personajes clave hayan cambiado también la lastra un poco, como por ejemplo ocurre en el caso de Dwight. Quizás si no hubiese visto a Clive Owen en ese papel, Brolin me hubiera gustado, pero así no soy capaz de valorarlos de forma independiente ya que me choca mucho el cambio. Otros actores clave de la primera siguen aquí pero diría que, salvo la siempre espectacular Rosario Dawson y Powers Boothe (un especialista en clavar papeles de perfecto cabrón, como ya demostró sobradamente en la imprescindible serie Deadwood), ofrecen actuaciones mucho menos carismáticas que en aquella. Mickey Rourke es un buen ejemplo de ello, en esta ocasión su trabajo impacta o sorprende mucho menos y «este» Marv resulta mucho más rutinario y menos agresivo que el que vimos la primera vez. Al menos Joseph Gordon-Levitt (lo hace bien, aunque se ve perjudicado por la simpleza de la historia que le toca interpretar) y, sobre todo, Eva Green (su Ava es una femme fatale con mayúsculas, de las que quitan el hipo al verlas y la serenidad al escucharlas) demuestran haber sido unas buenas incorporaciones y elevan el nivel de las interpretaciones.

En fin, que si os gustó la primera esta quizás os deje cierto sabor a decepción, pero yo creo que por verla no perdéis nada si tenéis la ocasión de hacerlo (no digo cómo, aunque es evidente) y, de hecho, puede que guste a más de uno. A mí me ha parecido simple pero entretenida, así que no me arrepiento de haberla visto. En cambio, si la primera no os dijo gran cosa o fuisteis de los que la aborrecieron, ni os lo penséis y dedicad vuestro tiempo a otros menesteres.

A Sin City tienes que ir con los ojos abiertos o no regresarás nunca.

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