Una noche en el viejo México

NightOld.

Título original: A night in old Mexico
Duración: 1 hr 43 mins
País: 
Estados Unidos
Año: 2013
Director: Emilio Aragón
Guión: William D. Wittliff
Reparto: Robert DuvallJeremy IrvineAngie CepedaLuis TosarJoaquín CosíoJim ParrackJames HébertCk McFarlandJavier GutiérrezMichael Ray EscamillaAbraham Benrubi
Género: Road movie. Drama. Western. 

Mi puntuación:  5 / 10

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Trailer subtitulado en español:

Hace un par de semanas se estrenó en las salas comerciales de nuestro país, tras su pase en el Festival de Málaga del pasado mes de marzo, el segundo largometraje del polifacético Emilio Aragón, que ha supuesto su primera incursión en Hollywood. Había puestas bastantes expectativas en él, tras la buenas sensaciones que dejó su filme de debut, Pájaros de papel, y al contar en esta ocasión con un reparto de renombre internacional con gente como el español Luis Tosar, el mexicano Joaquín Cosío o, sobre todo, el célebre actor norteamericano Robert Duvall. Pero lo cierto es que las críticas que cosechó fueron bastante tibias, y una vez vista la película se entiende esa sensación de indiferencia.

Y eso a pesar de que su argumento, sin ser muy original, sí es medianamente interesante: un viejo ganadero de Texas llamado Red Bovie (al que da vida Duvall) se ve forzado a dejar su rancho y su casa al no tener suficiente dinero para pagar la renta así que, en lugar de rendirse debido a su avanzada edad, decide poner rumbo hacia México para intentar comenzar allí una nueva vida o al menos disfrutar lo que le quede de ella. En el viaje le acompañará un nieto al que acaba de conocer (interpretado por Jeremy Irvine) y en su trayecto se encontrarán con un ramillete de personajes de lo más variopinto, que van desde peligrosos traficantes hasta una soñadora stripper (Angie Cepeda).

Pero quizás ese planteamiento inicial sea el único acierto del guión escrito por Bill Wittliff (coautor de los «libretos» de Leyendas de pasión o La tormenta perfecta, entre otros), ya que conforme avanza el metraje la historia se va tornando cada vez más previsible y los diversos cruces o encuentros entre los numerosos personajes no logran sorprender ni levantar el interés en ningún momento. Eso por no hablar de los tópicos mexicanos a los que recurre (¿cuántas veces al año celebran allí el Día de los Muertos? Porque con la cantidad de veces que lo vemos en las películas de Hollywood, debe ser una vez por semana como mínimo). Tampoco contiene diálogos excesivamente relevantes o atractivos, dejando en definitiva la sensación de estar escrita sin alma, como si fuera un encargo con el que cumplir sin más. No es que sea un desastre ni excesivamente aburrida, pero da la impresión de que había material para haber logrado algo mejor con un poco más de imaginación y de ganas.

La dirección de Emilio Aragón tampoco ayuda a cambiar esa sensación de estar viendo una película tan inofensiva como olvidable, ya que es totalmente aséptica y no tiene ni un solo rasgo que la pueda diferenciar de otras obras similares. Un montaje más creativo o impactante hubiera paliado los defectos del guión y la dirección, pero por desgracia es tan insulso como éstos, así que no puede decirse que el ritmo del filme sea el más adecuado para una historia de estas características, con criminales, dinero sucio, coches y pistolas de por medio.

Con todos estos elementos mediocres, cuando no negativos, solamente el buen hacer de los actores podría salvar la película. Y eso es lo que más o menos sucede, ya que Robert Duvall es un valor seguro y, a pesar de que en algunas escenas también parezca haberse contagiado del «tono gris» general del filme, es capaz de soportar prácticamente él solo con todo el peso de la historia con absoluta solvencia. No es la primera vez que interpreta a un viejo cascarrabias y «tocapelotas» aunque de buen corazón, pero la verdad es que se le ve en su salsa en este tipo de papeles. Lo malo es que ninguno de sus compañeros de reparto logra estar a su altura (era difícil), ya sea porque interpretativamente no dan la talla (como es el caso de Angie Cepeda o Jim Parrack) o porque sus personajes están tan superficialmente escritos que era casi imposible sacar algo bueno de ellos (como sucede con los de Joaquín Cosío o Luis Tosar, aunque este al menos es capaz de imponer su presencia en algunas escenas como la del bar, por ejemplo). Por su parte, el joven coprotagonista, Jeremy Irvine, no lo hace mal y aunque en ocasiones se le note demasiado forzado cumple con la difícil tarea de no desentonar junto a Duvall en pantalla.

En definitiva, una película intrascendente aunque aceptable, pero una decepción importante porque a priori contaba con mimbres para haber ofrecido algo mucho mejor. Aunque quizás si no la veis con tantas expectativas como yo terminéis bastante más satisfechos con ella.

No vayas tan confiado esa buena noche,
la vejez quemará y delirará al terminar el día:
«odiad, odiad la muerte de la luz».

(versos de un poema de Dylan Thomas con los que arranca la película)

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2 espectadores han dejado su opinión

  • La verdad es que empieza bien y se desinfla poco a poco. Aunque bueno, la vi digamos que por medios de tibia y calabera por lo que la calidad no era muy buena. No se si me aburría o es que se escuchaba fatal y eso es algo que no soporto. Resumiendo que a la media hora pase a perder mi tiempo en otra cosa. Cuidate

    • Por medios de tibia y calavera dice, jeje. Tranquilo que no te perdiste nada por no ver el resto de la película, te lo aseguro..

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