Grandes actores: Henry Fonda

Henry Fonda.
Premios y nominaciones destacables:

– Ganador del Oscar al mejor actor principal por En el estanque dorado (1981).
– Nominado otras dos veces al Oscar al mejor actor principal por Las uvas de la ira (1940) y Doce hombres sin piedad (1957), y ganador del Oscar Honorífico en 1980.
– Ganador del Globo de Oro al mejor actor dramático por En el estanque dorado (1981) y del Cecil B. DeMille (el premio honorífico de los Globos) en 1980. Nominado una vez más al Globo al mejor actor dramático por Doce hombres sin piedad (1957).
– Ganador del BAFTA al mejor actor por Doce hombres sin piedad (1957).
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Breve biografía:

Nació el 16 de mayo de 1905 en Grand Island (Nebraska, EEUU) y su nombre completo fue Henry Jaynes Fonda. Al parecer su familia era de origen italiano, contrajo matrimonio hasta en cinco ocasiones (su inestable vida personal siempre fue más pública de lo que a él le hubiese gustado) y tuvo tres hijos, una de ellas adoptada. Los otros dos, Jane y Peter, seguirían sus pasos y se convertirían en conocidos actores.
Tras cursar sus estudios secundarios y comenzar la carrera Periodismo en la Universidad de Minnesotta (en la que no llegó a graduarse), Henry tuvo su primer contacto con el mundo de la actuación de la mano de una amiga de su familia, Dorothy Brando (que acababa de dar a luz al mítico Marlon), quien actuaba y dirigía un teatro en Omaha y le animó a participar en una obra de aficionados. Aunque en principio no parecía demasiado atraído por la idea, Henry aceptó y, tras comprobar que podría tener cierto talento para la actuación, decidió unirse a un grupo teatral universitario (en el cual conoció, aunque no llegasen a coincidir en el escenario, a uno de sus mejores amigos: el también legendario actor James Stewart), para de ahí dar el salto a Broadway. Tras participar en diversas obras, el éxito le llegó en 1934 al protagonizar The farmer takes a wife, obra que la Fox decidió trasladar a la gran pantalla (en España se llamó Contrastes), dándole a Fonda el papel protagonista y la posibilidad de obtener un contrato de larga duración. Oportunidad que, evidentemente, no desaprovechó, llegando a labrarse una carrera cinematográfica espectacular como pocas y el cariño del público de diversas generaciones, trabajando de forma regular prácticamente hasta que falleció, el 12 de agosto de 1982.

Carrera cinematográfica: HFonda

Desde su debut en 1935 en la mencionada Contrastes y hasta 1940, Fonda trabajó en más de veinte películas, algunas de ellas tan conocidas como Solo se vive una vez (a las órdenes de Fritz Lang), Jezabel (de William Wyler), El joven Lincoln (primer trabajo de los ocho que realizó con John Ford) o Las uvas de la ira (también de Ford, y que le supuso su primera nominación al Oscar). Con semejante actividad y trayectoria, en menos de cinco años ya se había convertido en toda una estrella de Hollywood, así que durante las décadas siguientes jamás le faltaron ofertas en proyectos tan importantes como Las tres noches de Eva, Pasión de los fuertes, Guerra y paz12 hombres sin piedad, Hasta que llegó su hora o El día de los tramposos (entre muchos otros), llegando a trabajar en más de 110 filmes y con directores tan reputados como Sergio Leone, Sidney Lumet, Joseph L. Mankiewicz, Alfred Hitchcock, Otto Preminger o Billy Wilder (aunque lo suyo en Fedora fuera un simple cameo). Precisamente por el último de sus trabajos para el cine, En el estanque dorado, fue por el que obtuvo su único Oscar al mejor actor (un año antes había ganado el Oscar honorifico), en 1981, pocos meses antes de su muerte.

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«¿Usted ha visto caminar a Henry Fonda? Pues eso es el cine». Esa frase la dijo en una entrevista John Ford, el realizador que más veces dirigió a Fonda, y creo que no hay mejor manera de describir la grandeza del actor norteamericano. Un tipo cuya espigada figura, de casi 1,90m, llenaba la pantalla como la de ningún otro intérprete masculino que hayamos visto en el cine. Lo suyo era puro carisma y presencia, daba la impresión de que apenas necesitaba esforzarse para que te quedaras ensimismado viéndole hablar y moverse. Podemos decir que tuvo la fortuna de nacer con ese «don natural», pero sin trabajo eso no sirve de nada, y Henry no solo puso esfuerzo y empeño en labrarse un gran carrera, sino que además también tuvo buen tino a la hora de elegir sus proyectos y los directores con los que iba a trabajar cuando ya era una estrella y tenía la opción de hacerlo. Y, aunque pueda parecer que sus papeles no eran muy diversos ya que solía interpretar a personajes «buenos» o «heroicos», el hecho de que uno de sus pocos roles de malvado sea considerado por muchos como uno de los mejores villanos de la historia del cine (hablo del Frank de Hasta que llegó su hora) demuestra que también podía ser un actor versátil si hacía falta. Por si fuera poco, culminó su impresionante trayectoria con uno de su mejores papeles (el del anciano de En el estanque dorado), que le supuso su primer Oscar poco antes de morir, como ya he comentado en el anterior párrafo. Un cierre perfecto (al menos en lo que a su vida cinematográfica se refiere) para un actor absolutamente impecable.

Ficha en IMDb

CINCO PAPELES INOLVIDABLES:

Fonda#8.
Miembro número 8 del jurado (12 hombres sin piedad, 1957)
Un caluroso día de verano. Una sala cerrada sin ventilación. Doce miembros de un jurado intentando dar su veredicto en un caso fácil en el que el procesado parece claramente culpable. Y Henry Fonda intentando crear una duda razonable en ellos, mientras nos da a los espectadores una clase magistral de interpretación y de liderazgo. Su actuación es un derroche de carisma, de habilidad oratoria, de seguridad en si mismo, de convicción y de pasión (pero controlada). Decir que su nominación al Oscar al mejor actor fue merecida es quedarse cortísimo.
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.FondaNorman
Norman Thayer Jr. (En el estanque dorado
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1981)
Lo primero que llama la atención en el último de su trabajos para el cine es el desmejorado aspecto que presenta Henry Fonda en comparación con el de su compañera de reparto, la gran Katharine Hepburn. Solo había un par de años de diferencia entre ambos, pero Fonda parece como diez o quince años mayor. Una mera anécdota que con el paso de los minutos va quedando totalmente eclipsada ante su interpretación de un anciano aparentemente gruñón y cascarrabias que no para de soltar frases mordaces, pero que tras esa «coraza» esconde una persona inteligente, educada y cariñosa cuando quiere, e incluso temerosa y frágil ante la proximidad de la muerte. Probablemente la actuación más emotiva de su carrera es la que le valió su único Oscar al mejor actor.

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FondaFrank

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Frank (Hasta que llegó su hora, 1968)
Frío, inteligente, ambicioso y sin escrúpulos. Así es el pistolero al que da vida en el mítico western de Leone, un asesino implacable que a primera vista engaña con sus serenos ojos azules y su apariencia tranquila. Fonda puso su presencia y Morricone la acompañó con una música soberbia, creando así uno de los más inolvidables villanos de la historia del cine. La magistral primera secuencia en la que le vemos, con la cámara girando en torno a la figura de unos bandidos (liderados por él) que acaban de acribillar a balazos a una familia, supuso toda una ruptura con la imagen que tenían los espectadores de Fonda, ya que habitualmente daba vida a tipos justos y honrados.


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FondaTom
Tom Joad (Las uvas de la ira, 1940)
Por esta actuación, en la que encarna a un personaje que es puro tesón, lucha y coraje y que no pierde la dignidad ni en la gran miseria en la que se ve obligado a vivir, Fonda obtuvo su primera nominación al Oscar. Pocas he veces he visto en una pantalla una mirada que desarme tanto como la que muestra el actor aquí, ya que refleja a la perfección la impotencia que siente su personaje ante la injusta situación que ha hundido sin remedio a su familia, pero sin perder cierto brillo impetuoso que le hace seguir intentando defender a los suyos hasta el final. Aunque no hayáis visto la película, seguro que la imagen de Fonda con la gorra de campesino y el peto de trabajo sí que la habéis visto en alguna ocasión, porque puede que sea una de las más icónicas del séptimo arte.
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FondaWyatt.
Wyatt Earp (Pasión de los fuertes,
1946)
Hemos visto a numerosos actores meterse en la piel del legendario y bigotudo sheriff pero, puestos a elegir, me quedo sin duda con la representación que hizo Henry Fonda a las órdenes de, cómo no, John Ford. Una vez más, ofrece una actuación aparentemente simple, sosegada y sin alardes, pero esa era gran parte de su «magia»: lograr que cosas tan poco espectaculares como verle jugar al póker con un sombrero gigantesco y un puro en la boca, o pasar los ratos muertos haciendo equilibrios sentado en una silla, o sentirse nervioso a la hora de sacar a bailar a una bellísima joven, se transformasen en imágenes difícilmente olvidables.
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2 espectadores han dejado su opinión

  • La Dignidad hecha persona, esa ensimismación que mencionas es cierta. Creo que era Peter Bogdanovich el que decía que si Fonda decía algo, uno no podía más que creer en lo que había dicho. Su credibilidad es impresionante, genuina y, sobre todo, provocada de forma natural. Clásico, contenido, con su potencia expresiva depositada en su porte y su mirada. Uno de mis favoritos de siempre.

    • No había leído esto que pones de Bogdanovich, pero tiene toda la razón. Se han dicho tantas cosas de Fonda… y todas buenas, con lo difícil que es eso. Así que por algo será.
      Un saludo 😉

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