Sobre el éxito de la Fiesta del Cine

FiestaCine2013

Sí, una vez más, esta iniciativa ha sido un éxito indudable. Los datos (provisonales) son elocuentes: 1.513.958 espectadores en los tres días (de diario) que ha durado esta quinta edición, lo que supone un aumento del 98% respecto a la afluencia del año anterior y de un ¡¡663%!! respecto a los mismos tres días (lunes, martes y miércoles de la semana pasada); aunque no hacía falta alguna esperar a conocer estar cifras para saberlo ya que las colas hablaban por sí solas. Tres ejemplos:

Pero más allá de los siempre fríos números, a mí esta loable iniciativa de la FAPAE, FEDICINE, FECE y el ICAA me ha dejado claras un par de cosas:

  •  La primera y más evidente: el precio de las entradas SÍ influye en el número de espectadores, claro. Que tome nota quien sea, los exhibidores o los políticos que subieron tan alegremente el IVA, aunque dudo que les haga falta porque seguro que son los primeros que lo saben.
  •  La segunda no es una idea tan «popular»: cada vez somos más «borregos». Porque, al menos en las colas que yo vi y sufrí, un 75% (por poner algo, aunque quizás fuera mejor decir «la gran mayoría») de la gente eran menores de 30 años. ¿Qué quiero decir con esto? Que para los que estamos por debajo de esa edad hay unos cuantos cines como los Renoir, por ejemplo, que nos dan la posibilidad de ir al cine por 5 euros durante todo el año. Y nunca he visto una cola de más de 10 minutos en ellos. No creo que una diferencia de 2,10 euros sea tan decisiva como para provocar la avalancha de espectadores que hemos tenido estos días, y seguro que no soy el único que prefiere pagar la diferencia a perder dos horas (o más) esperando para entrar a un sitio… así que esto me da que pensar que un buen porcentaje de los que acudieron lo hicieron simplemente porque «era lo que tocaba».
    La labor de márketing y publicidad de los responsables de la Fiesta del Cine ha sido realmente soberbia, y seguro que hasta los menos cinéfilos se enteraron de su existencia a través de mails, Whatsapps, tuits o publicaciones en Facebook. Una perfecta campaña de captación de potenciales consumidores en toda regla, sin la cual el número de espectadores hubiera sido mucho más bajo y los que acudían en grupo muchos menos.
    A lo que voy es que si a tanta gente le gustase de verdad el séptimo arte y no fueran a las salas como un simple acto social, el resto del año las taquillas recaudarían bastante más porque, a poco que indagues, casi todos los cines (al menos en Madrid) tienen promociones gracias a las cuales las entradas te salen a precios razonables, no más de 5-6 euros (2,90 es un precio mucho mejor, claro… pero creo que sería difícilmente sostenible durante todo el año). Por no hablar de los días del espectador, en los que tampoco se llenan las salas ni mucho menos a pesar de que en algunas, como en las de los Golem, el precio se reduce a tan solo 4 euros (aunque es cierto que esta promoción aún es bastante reciente), o de las cada vez más habituales ofertas de «vuelve al cine en los próximos 15 días» a precios rebajados (las que he visto suelen rondar los 4,90 y los 6 euros). También puede ser que estos cines no estén publicitando como deberían todos estos descuentos, pero lo que está claro es que entre las cifras de espectadores de estos tres días y las habituales hay algo más que simple «amor por el cine  pero a buen precio». 

Es mi opinión, debatible como todas y quizás errónea, así que si alguien quiere intentar convencerme de lo contrario espero sus comentarios.

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