Italia: ámala o abandónala

Italy.
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Título original: Italy: love it or leave it
Duración: 1 hr 15 mins
País: Italia
Año: 2011
Director: Gustav Hoffer, Luca Ragazzi
Guión: Gustav Hoffer, Luca Ragazzi
Reparto: Gustav Hoffer, Luca Ragazzi
Género: Documental. Road movie.

Web oficial:  http://www.italyloveitorleave.it/

Mi puntuación: 7 / 10
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Trailer (con subtítulos en inglés):

Presentado en la sección Tiempo de historia de la 57ª Seminci, se trata de un interesantísimo documental que narra el viaje que hicieron los italianos Gustav Hofer y Luca Ragazzi para dilucidar si abandonaban el país en el que vivían, como quería Gustav, o seguían en él a pesar de sus problemas económicos, como prefería Luca.

A bordo de un Fiat Cinquecento (cómo no) veremos cómo recorren Italia de norte a sur durante 6 meses. Partiendo de Roma pasan por lugares tan dispares como Turín, Milán, Rimini, Nápoles, Bari o zonas de Sicilia, observando y analizando las ventajas y los inconvenientes a los que se enfrentan sus habitantes.

Debatiendo en el Cinquecento

Es un documental totalmente parcial y subjetivo, pero los hechos y problemas sociales, políticos y económicos que nos muestra son irrebatibles: alto paro (sobre todo juvenil), salarios bajos, alquileres desorbitados, especulación urbanística, corrupción política, etc. ¿Recuerda «vagamente» a cierto país mediterráneo, no?
A ello se le añaden problemas más particulares y específicos de la península de la bota, como la figura de Berlusconi (la peli se rodó cuando él aún era presidente, pero muy pocos meses antes de su dimisión), la presencia de la mafia, un machismo muy patente en los medios de comunicación y cierto auge del fascismo.

Con tales ingredientes la decisión parece clara… o quizás no tanto. Porque poco a poco nos presentan a personajes que no se conforman con aceptar la situación y hacen lo que esta en su mano para lograr un cambio, aunque sea a pequeña escala. Ahí está la clave, el choque que se produce entre la opción de resignarse y «huir» o la de intentar plantar cara a la mala situación.
No es una elección fácil ni mucho menos, pero una vez que han recorrido el país lo suficiente como para tener una idea muy clara de sus cosas buenas y sus cosas malas, tomarán la decisión de si hacen las maletas o no (la comento en los spoilers al final de la entrada para no destripar nada a quien no haya visto la película).

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Me ha resultado una película entretenida pero que funciona mejor como una especie de road movie que como documental propiamente dicho, ya que sus principales defectos son, por una parte, que la mayoría de los datos que nos muestran y sucesos que vemos son bastante evidentes y conocidos, y por otra, que el hecho de ser tan subjetiva y parcial no me termina parecer del todo apropiado para un documental. Pero es una película amena, fresca y con ciertos golpes de humor e ironía que la hacen bastante divertida.
Y al ser problemas comunes a los que tenemos ahora mismo en nuestro país nos podemos identificar fácilmente con sus protagonistas. Si se hiciera una película aquí con las mismas premisas no creo que el resultado fuera muy distinto de esta.

Como curiosidad, Gustav Hofer (co-director y co-protagonista) estuvo en la presentación del documental en Valladolid, en la que respondió a varias preguntas de los espectadores. Entre otras cosas comentó que al iniciar el rodaje no había un guión cerrado. Es decir, que la decisión la tomaron realmente durante el trayecto… y de momento no se arrepienten.

Cuando te vas voluntariamente de un lugar, huyes, y el hueco que dejas lo ocupa aquello a lo que te opones y que te hizo marchar.
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A partir de aquí  hay SPOILERS (el que avisa no es traidor):

En dicha presentación de la Seminci, Gustav también dijo que fue perfilando su decisión final, quedarse en Roma cuando en principio él prefería irse al extranjero, a medida que iban hacia el sur del país. Principalmente después de encontrarse con el empresario siciliano que se enfrentó a la mafia y con el escritor Andrea Camilleri, que es quien dice la frase que he resaltado más arriba y que influyó enormemente en el director italiano.

Una decisión un poco a contracorriente de lo que parece que manda en la actualidad (la idea de que en el extranjero se vive mejor) aunque yo personalmente no la tomaría si me viera en esa situación, o eso creo. Será que tengo menos apego por mi tierra que ellos… pero me parecieron razones más importantes las que tenían para marcharse que las que tenían para seguir en Italia.

Y no puedo dejar de mencionar la última escena, en la que aún no sabemos si se han mudado a Berlín o no. Luca se asoma por la ventana y vemos un monumento de perfil que parece la puerta de Brandeburgo… pero no, al ampliar el plano vemos que se trata del monumento a Vittorio Emanuele II de la Plaza Venecia de Roma. Muy buen colofón.

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