Wind River


Título original: 
Wind River
Duración: 2hrs 21mins
País: Estados Unidos
Año: 2017
Director: Taylor Sheridan
Guión: Taylor Sheridan
Reparto: Jeremy RennerElizabeth OlsenGraham GreeneKelsey AsbilleGil BirminghamJames JordanJon BernthalJulia JonesTeo BrionesApesanahkwatEric Lange
Género: Crimen. Thriller. Drama.
Mi puntuación:  7,5 / 10

Tráiler (en versión original subtitulada):

En los últimos años, el actor Taylor Sheridan ha adquirido cierta fama por ser el autor del guión de dos sobrios pero recomendables filmes, Sicario y, sobre todo, Comanchería, por el que estuvo nominado al Oscar el año pasado. Con Wind River se pone por primera vez tras las cámaras sin abandonar su faceta de guionista, para narrarnos la investigación del posible homicidio de una joven hallada muerta en la reserva india de Wind River, en el estado de Wyoming. La agente del FBI Jane Banner (Elizabeth Olsen) será la encargada del caso y, para intentar esclarecer los hechos en un territorio tan inhóspito y desconocido para ella, contará con la ayuda del hombre que encontró el cadáver, un experimentado cazador llamado Cory Lambert (Jeremy Renner), y del jefe de la policía local (Graham Greene).

La película adopta el mismo estilo seco y duro que las dos que he citado antes, Sicario y Comanchería, está igualmente narrada con un tono desesperanzado y protagonizada por una mayoría de personajes a los que la vida ha golpeado en mayor o menor medida y que ya no esperan gran cosa de ella más que seguir “tirando” para adelante como buenamente puedan, siempre con la sombra de un doloroso pasado tras ellos. La única que no arrastra un lastre similar es la protagonista, pero tampoco tiene una vida precisamente idílica ya que a cada paso que da tiene que luchar contra los prejuicios que generan su atractivo físico y su corta edad, más aún en un lugar tan cerrado y hosco como en el que ha de investigar el presunto crimen. Por ello, el contraste entre la vida “de ciudad” a la que está habituada y la que se encuentra en esta fría región da bastante juego en algunas escenas del arranque, aunque poco a poco irá demostrando que tras esa “cara bonita” hay mucho más coraje y determinación del que cabría esperar inicialmente.

Pero el principal punto fuerte es la intriga que rodea a toda la historia. Desde la primera escena en la que vemos a la presunta víctima corriendo descalza por la nieve, es imposible no cuestionarse qué es de lo que está huyendo la chica, para después pasar a preguntarte cómo van a encontrar nuestros protagonistas a los responsables del supuesto crimen en un territorio tan grande y dificultoso y con tan pocos medios materiales y aún menos medios humanos, para finalmente pensar en cuál será la reacción de los mismos si llegan a encontrarlos y cómo se resolverá todo. La tensión, sin llegar a ser la absoluta protagonista, siempre está ahí porque la incertidumbre no te abandona en ningún momento. Al contrario, va in crescendo poco a poco.

En este marco, los actores ofrecen unas interpretaciones dignas de alabanza puesto que, desde la contención, son capaces de transmitir perfectamente las emociones de sus personajes. Tanto Jeremy Renner en el rol de ese cazador de pocas palabras pero al que, desde el primer momento, se le intuye como un tipo noble y sincero, como Elizabeth Olsen en la piel de esa “jovencita guapa de ciudad” que parece desentonar totalmente en el escenario en el que transcurren los hechos y a la que parece quedarle muy grande el caso hasta que empieza a mostrar su tesón e implicación en el mismo, me han convencido plenamente y eso que son dos actores que nunca me han llamado especialmente la atención. Junto a ellos, Graham Greene (recordado por ser el jefe indio Pájaro Guía de la famosa Bailando con lobos) y el resto de secundarios tampoco desentona lo más mínimo.

Aunque, para mi gusto, el filme flaquea un poco a partir de un inesperado flashback que está muy bien introducido y narrado, pero que resta emoción al tramo final al desvelar qué pasó con la chica y a la vez hacer bastante previsible qué es lo que va a suceder en ese último tercio del filme. Pese a ello, el interés no decae en absoluto, simplemente se reduce la sensación de calma tensa y de intriga de las que hablaba antes.

Además, el buen ritmo general que tiene la película, que va desentrañando la trama sin prisa pero sin pausa a la par que nos ofrece repentinos momentos cargados de violencia seca y realista, unido a los bellísimos paisajes nevados que vemos en pantalla y que transmiten tanta calma como inseguridad, contribuyen a que se vea con suma facilidad e interés. Por ahora, es de lo mejor que he visto del cine producido este 2017 y, viendo su progresión, todo apunta a que Taylor Sheridan aún tiene mucho que ofrecernos en los próximos años, así que habrá que seguirle bien de cerca.

Tengo una buena noticia y otra mala. La mala es que nunca vas a volver a ser el mismo, nunca te vas a sentir completo, nunca podrás reemplazar lo que te han arrebatado. Tu hija se ha ido. La buena noticia es que, en cuanto lo aceptes y te permitas sufrir, podrás visitarla en tu mente y rememorar toda la felicidad que te trajo y todo el amor que conoció. Porque, ahora mismo, ni siquiera tienes eso… al no aceptarlo, al temer el dolor que te causará el hacerlo, te estás privando a ti mismo de esos recuerdos suyos. De todos y cada uno de ellos, amigo mío, desde su primer paso hasta su última sonrisa. Así que acepta el dolor, tómalo, porque es la única forma de tener siempre a tu hija contigo.

 

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