Los vigilantes de la playa


Título original:
 Baywatch
Duración: 1h 56mins
País:
 Estados Unidos
Año: 2017
Director: Seth Gordon
Guión: Damian ShannonMark Swift
Reparto: Dwayne ‘The Rock’ JohnsonZac EfronIlfenesh HaderaAlexandra DaddarioJon BassKelly RohrbachPriyanka ChopraYahya Abdul-Mateen IIHannibal BuressDavid HasselhoffPamela Anderson, Brandon Larracuente
Género: Acción. Comedia.
Mi puntuación:  2 / 10

Tráiler (en versión original subtitulada):

La industria de Hollywood sigue intentando combatir su falta de ideas nuevas a base de apelar a la nostalgia del público, siendo cada vez más habituales los remakes y reboots de películas, sagas o incluso series que marcaron a una (o varias) generaciones de espectadores. En algunos casos el resultado es más que digno de aplauso (como la reciente La bella y la bestia o, mejor aún, Mad Max: Furia en la carretera), en otros al menos es interesante (Creed, por ejemplo) o como mínimo aceptable (Jurassic World es la primera que se me ocurre), pero la adaptación a la gran pantalla de la recordada serie de los 90 Los vigilantes de la playa iría más bien al cajón de los remakes bochornosos.

Bien es cierto que aquella no era en absoluto una buena serie así que tampoco esperaba gran cosa de esta película. Pero sí pensaba, iluso de mí, que al menos iba a ver un pasatiempo ligero y mínimamente entretenido, además “alegrarme” un poco la vista. Porque, para qué mentir, nunca seguí demasiado la serie pero si haciendo zapping veía esos cuerpazos trotando al sol y embutidos en aquellos trajes de baño rojos me quedaba “embobado” ante la pantalla (casi igual que les sucedía a Joey y Chandler en Friends). Pero una sola escena duraron mis expectativas, porque la secuencia inicial en la que se nos muestra a cámara lenta cómo The Rock se arroja al mar para salvar a una persona me hizo pensar que iba a presenciar algo exagerado, efectista y fantasmón, es decir acción sin más y efectos especiales a mansalva. Aunque en realidad no es así puesto que ni siquiera hay escenas demasiado espectaculares en esta película, salvando quizás una que nos muestra el rescate de unas chicas de un barco en llamas.

Así que vista esa primera secuencia, casi lo único que cabía esperar era que al menos ofreciera algo de humor, pero pocos minutos después me quedó clarísimo que los gags de la película iban a estar centrados básicamente en dos cosas: penes y tetas. Con ese nivel de ingenio en los diálogos tampoco iba a esperar gran cosa de la trama, y ahí sí que se cumplieron mis previsiones porque la vertiente más seria del filme, una investigación que implica un asunto de drogas y corrupción, es simplona y previsible a más no poder. Tanto como las propias relaciones entre los protagonistas, ya que desde el principio sabes que la rivalidad inicial de los personajes de The Rock y Zac Efron se tornará en admiración y colegueo, que el torpe y supuestamente gracioso personaje de Jon Bass entrará en el grupo de socorristas de élite, que la chica “borde” a la que interpreta Alexandra Daddario se acabará liando con el guaperas, etc.

Precisamente los actores son otro de los grandes problemas de la película. Ya no porque estén a años luz del carisma (ni del físico) de David Hasselhof, Pamela Anderson y compañía (y tampoco es que esté hablando de los mejores intérpretes de la historia), sino porque no hay un mínimo de naturalidad o veracidad en sus actuaciones. The Rock ha conseguido hacerme reír un poco en alguna de sus películas de acción, es decir que aparte de una musculatura descomunal también posee una mínima capacidad para la comedia, pero en esta ocasión no lo consigue (es más, en ocasiones parece que ni lo intenta de verdad). Aun así, aunque su Mitch Buchannon vaya a pasar al olvido más pronto que tarde, su actuación es la más “aceptable” del reparto, porque Zac Efron cuando intenta poner muecas o gestos serios o dramáticos no transmite nada más que vergüenza ajena (por no hablar de cuando aparece travestido de mujer para intentar hacer reír al público, supongo), Jon Bass no tiene gracia alguna y las actrices vigilantes (Alexandra Daddario, Ilfenesh Hadera y Kelly Rohrbach) lamentablemente no hacen mucho más que lucir palmito y ser meras acompañantes de los hombres, poco menos que Priyanka Chopra en el rol de la villana del filme.

Si le “doy” un par de puntos es más que nada porque la música comercial pachanguera que acompaña las imágenes no está mal del todo y por el cameo de Pamela Anderson y sus movimientos a cámara superlenta, nada más. No me gusta escribir sobre películas que me han parecido simples pérdidas de tiempo, pero de vez en cuando no está de más hacerlo. Porque productos así son innecesarios en todos los sentidos, salvo en el de hacer ganar dinero a sus productores, aunque en esta ocasión parece que no están triunfando en las taquillas precisamente. Y decir que no me alegra que así sea sería mentir, porque de este modo se les quitarán las ganas de iniciar una nueva saga que no aportaría absolutamente nada a nadie.

(siempre pongo alguna frase al final de cada entrada, pero no recuerdo haber escuchado ninguna medianamente decente en esta película, en serio)

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