Rogue One: Una historia de Star Wars


Título original:
 Rogue One (A Star Wars story)
Duración: 2hrs 13mins
País:
Estados Unidos
Año: 2016
Director: Gareth Edwards
Guión: Tony Gilroy, Chris Weitz
Reparto: Felicity JonesDiego LunaBen MendelsohnDonnie YenWen JiangRiz AhmedAlan TudykMads MikkelsenForest WhitakerValene KaneGuy HenryGenevieve O’ReillyAlistair PetrieJimmy SmitsIan McElhinneyJames Earl JonesAnthony Daniels
Género: Ciencia ficción. Aventuras. Acción.
Mi puntuación:  6 / 10

Trailer en versión original subtitulada:

El Imperio Galáctico ha terminado de construir el arma más destructiva jamás creada: una estación espacial llamada Estrella de la Muerte. Pero antes de que entre en funcionamiento, el científico Galen Erso (Mads Mikkelsen), que ha sido uno de los principales responsables del proyecto aunque haya participado en él de forma obligada para poder salvar su vida, consigue enviar un mensaje de aviso a su hija Jyn (Felicity Jones). De este modo la joven, una chica indisciplinada con facilidad para meterse en líos, se verá envuelta en una peligrosa misión que la llevará a liderar a un grupo de rebeldes cuyo objetivo es hacerse con los planos de dicha estación espacial y ver si hay alguna posibilidad de destruirla.

La sensación que me ha dejado esta nueva historia de Star Wars, cuya acción transcurre entre el final del Episodio III y el principio del IV, es la de ser un mero pasatiempo con el que contentar a los fans del universo ideado por George Lucas mientras esperan la siguiente entrega de la saga, que llegará a finales de este recién comenzado 2017 y que ayer supimos que se llamará El último jedi. Y de paso, así Disney sigue rentabilizando la costosa inversión que realizó para adquirir Lucasfilm, claro.

Y es que en ningún momento me ha sorprendido nada de lo que he visto. Era lógico esperar que, al saber qué pasa con los planos de la Estrella de la Muerte en las películas de la saga original, el factor sorpresa no iba a ser el fuerte de la película, pero es que el desarrollo de los acontecimientos es totalmente rutinario, de esos que en poco tiempo me hacen confundir unas películas con otras. Así que el hecho de estar ambientada en el universo Star Wars casi es poco menos que anecdótico (lo cual tampoco quiere decir que sea algo malo, porque si la película hubiera tenido otras virtudes seguro que esto me hubiera importado poco).

Además, los personajes tampoco tienen el carisma suficiente como para trascender más allá del propio filme y quedar en el recuerdo del espectador, salvo quizás Chirrut Îmwe, esa especie de monje ciego que reparte hostias como panes (con perdón) al que interpreta el inolvidable Ip Man, digo, Donnie Yen. Pero si es memorable, lo es más por ser el prototipo de personaje “molón” que por tener una historia interesante tras de sí. Aunque si hasta la de la protagonista es bastante endeble y sus cambios de actitud y confianza resultan bastante arbitrarios en muchas ocasiones, ¿cómo no lo van a ser las de los secundarios? Por no hablar de un villano, interpretado por Ben Mendelsohn, que no tiene atractivo ni garra ninguna. Eso sí, esto no es problema de los actores sino de lo poco trabajados que están sus personajes. El reparto cumple bien su función, sin grandes alardes pero sin nada que poder reprocharles, empezando por la actriz principal Felicity Jones en un papel tan distinto a los que suele interpretar, aunque es una pena ver a gente del nivel de Mads Mikkelsen o Forrest Whitaker tan desaprovechados como aquí.

Pero, a pesar de esos importantes inconvenientes, lo cierto es que la película se ve con facilidad e incluso con agrado en no pocas ocasiones, sobre todo, gracias a las dosis de humor que aportan el androide K-2SO y la pareja asiática formada por el mencionado Chirrut Îmwe y su protector Baze Malbus (Wen Jiang). El ritmo con el que está narrado todo también es muy bueno y en ningún momento deja que te aburras pero tampoco te aturulla con una acción desmesurada, y los efectos especiales son tan espectaculares como podría esperarse. Y la banda sonora de Michael Giacchino también me ha gustado mucho, recordando a las composiciones originales creadas por John Williams pero sin ser una simple “copia” de ellas.

Así que en definitiva, puede que sea una propuesta que contente sobre todo a los fans de la saga, que seguro que disfrutarán con los guiños y apariciones estelares (aunque muy pero que muy breves en la mayoría de los casos) de algunos de los personajes más míticos de Star Wars, pero para mi gusto no está a la altura de la saga porque se ve tan fácilmente como se olvida. Esperemos que el Episodio VIII nos ofrezca algo más de emoción y originalidad.

Haced que diez hombres parezcan cien.
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