7 años

7anospst
Título original:
7 años
Duración: 1hr 17mins
País:
 España
Año: 2016
Director: Roger Gual
Guión: Jose CabezaJulia Fontana
Reparto: Alex Brendemühl, Paco León, Juan Pablo Raba, Juana Acosta, Manuel Morón, Marta Torné
Género: Thriller. Drama.

Mi puntuación:  8 / 10


.

Trailer en versión original subtitulada:

Justo cuando se cumplía un año de la llegada de Netflix a nuestro país, la exitosa plataforma de vídeo en streaming estrenó su primera producción española, 7 años, que se ha convertido así en el filme nacional con mejor distribución de la historia puesto que se puede ver en 190 países desde el pasado viernes. Y no es ni mucho menos una mala carta de presentación para nuestro cine porque es una película más que interesante que merece la pena ver.

Para empezar, su argumento me parece francamente atractivo: cuatro socios fundadores de una exitosa empresa que están siendo investigados por la UDEF por un delito de evasión fiscal deben decidir cuál de ellos será el que pague los platos rotos (es decir, los siete años de prisión que le pueden caer de condena) para evitar que los otros tres corran el mismo destino y de paso salvar la empresa. Para ayudarles a decidir, contarán con la participación de un mediador externo (Manuel Morón).

Así, sin más elementos que cinco actores y un local, la película nos sumerge en un intenso debate en el que nada es negro ni blanco, en el que cada uno de los implicados tiene sobradas razones para defender que él (o ella) ni debe ni puede ir a prisión, pero también muchos puntos en contra, que iremos descubriendo al conocer algunos de los «secretos» que guardan. La tensión va creciendo más y más a medida que afloran los rencores y los enfrentamientos entre los cuatro socios en su desesperado intento por salvar el pellejo sea como y a costa de quien sea. Es el instinto de supervivencia en su estado más puro (y duro).

El hecho de que los cuatro protagonistas sean tan distintos y de que cada uno tenga un rol tan definido es un elemento que enriquece y mucho la trama, aunque por otra parte esto haga que sean personajes un tanto estereotipados. Para empezar tenemos a Marcel (Alex Brendemühl), el director general de la empresa, el planificador, el estratega y, en definitiva, el líder, que parece ser el más imprescindible de todos hasta que empieza a revelar su tremendo ego y salen a relucir ciertos aspectos oscuros de su pasado. Después tenemos a Luis (Paco León), el creativo de la compañía, el genio que tiene las ideas brillantes pero que por contra es el más volátil, caótico y frágil de todos. También está Vero (Juana Acosta), la contable, astuta y determinada, la más ambiciosa del grupo ya que, de hecho, ella fue la primera en evadir impuestos por su cuenta. Y por último tenemos a Carlos (Juan Pablo Raba), el «relaciones públicas», el tipo echado para adelante, el valiente y caradura que tras su fachada de tipo pagado de sí mismo esconde una gran inseguridad. Los actores lo bordan, logrando que sus personajes resulten perfectamente creíbles en la situación límite que deben afrontar, por su dualidad (ninguno es «bueno» ni «malo»; bueno, mejor dicho, los cuatro son igual de «malos»).

El aspecto teatral del filme es evidente, por la escasez de medios, la importancia de los pocos actores y la abundancia de (buenos) diálogos. Hay quien no disfruta de estas propuestas «minimalistas», por así llamarlas, pero a mí siempre me han gustado este tipo de películas desde las míticas Doce hombres sin piedad y La huella hasta otras quizás no tan conocidas como, por citar algunos ejemplos a botepronto, Hurlyburly, Martín (Hache) o Smoking Room. De hecho, 7 años me estaba recordando mucho a esta última mientras la veía, y cuando al terminar he comprobado que Roger Gual fue codirector de aquella todo ha encajado. El realizador catalán logra sacar aquí el máximo partido posible tanto al reparto como al exiguo escenario en el que se mueve y, mediante largos planos secuencia y una cámara que va pasando de protagonista en protagonista, acercándose y alejándose de ellos, logra contagiarnos totalmente el nerviosismo y la desesperación de los personajes.

No es una obra redonda porque tiene algunos clichés y situaciones que me sobran un poco (sin caer en esos tópicos, la historia y el dilema planteado hubieran funcionado igual), pero sí es un apasionante ejemplo de cómo lo más importante a la hora de narrar una película es tener un buen guión entre manos. Pasar hora y cuarto pegado a la pantalla viendo cómo cuatro cabrones se intentan salvar como sea a costa de sus supuestos compañeros es una experiencia que os recomiendo.

¿Cuánto cuestan para ti siete años?
—-

SPOILER SOBRE EL FINAL
(¡el que avisa no es traidor!):

El repentino e inesperado final, con esa (demasiado) oportuna llamada en la que la abogada de la empresa (Marta Torné) informa a los protagonistas que ha conseguido «comprar» al inspector de Hacienda y que ya nadie tendrá que ir a prisión, seguramente sea el punto que más divida a los espectadores. Algunos se sentirán defraudados porque ninguno de los cuatro implicados acabe detenido, pero a mí sí que me ha convencido. Primero, porque en nuestro país esto de ver cómo evasores fiscales salen indemnes de sus delitos es tristemente frecuente. Pero, sobre todo, porque en realidad es una condena mucho peor para los protagonistas que la que podría haber sido ver cómo solo uno de ellos acaba entre rejas: los cuatro saben que con su egoísmo han destruido todo lo que habían creado puesto que, tras sacar a relucir todos sus trapos sucios, cuentas pendientes y envidias mal disimuladas, es imposible que la empresa siga existiendo y funcionando como si nada hubiera ocurrido. Así que, al final, los cuatro se han quedado sin la «jugosa naranja» que tenían (como en el ejemplo metafórico del mediador).

Ah, y yo hubiera votado a Vero. Porque ella, aparte de ser la que abrió la veda de la evasión fiscal por su propia cuenta, reconoce que está más pendiente de sus otros negocios particulares que de los de la empresa, así que es la menos implicada y, por tanto, la más «prescindible» porque además su labor es más genérica, cualquier contable podría realizarla sin necesidad de haber pertenecido a la empresa desde sus inicios. En los otros tres socios esto no es así, más allá de que sean mejores o peores personas (eso no es lo que se debate aquí). Pero esa es mi opinión, seguro que vosotros, si la véis, tendréis otra. Y ese es otro punto que engrandece a esta pequeña película.

8 espectadores han dejado su opinión

  • Lo primero, felicitarte por la crítica 😉

    Si alguien no ha visto la peli y no le apetece que se la destripen mejor no seguir leyendo 😉

    Hace un par de días vi la película y me llamó mucho la atención, no suelo ver cine español, debo confesar que me interesé por la peli porque salía el actor de Narcos, Juan Pablo Raba, que me parece un chulazo…pero me ha sorprendido para bien por varias razones, la situación y la forma de desarrollarlo podría ser fácilmente una obra de teatro, además la trama es muy interesante, no podía evitar estar pensando todo el tiempo «¿qué haría yo?».

    Te doy la razón en que los personajes están estereotipados y hay algunas situaciones que son forzar un poco (el tema del aborto o de cómo se llama la enfermera de tu padre…es ya exagerarlo un poco para llevarlo al límite, pero tampoco se pasan en exceso con los clichés).

    Los actores, no entiendo mucho, pero creo que interpretan muy bien a sus personajes y trasmiten la esencia de cada uno de una forma muy creible. Vero la superwoman independiente y ambiciosa que en el fondo sólo desea que la quieran, se deja llevar durante toda la situación por su «amor» hacia Marcel y en el último momento, guiada por la rabia, cambia el voto…Marcel, soberbio y controlador,maneja al resto de sus compañeros sin problema hasta que las cosas se vuelven en contra suya y «le tocan» lo que más le duele, su posición de poder sobre la empresa. Luis, genio venido a menos, típica persona con mucho potencial pero tremendamente inseguro, que acaba destruyendose a si mismo, le pintan como el más débil pero al final toma el control de la situación y sabe poner contra las cuerdas al resto. Y por último el chulazo, digo Carlos, decir que me impresiona como es capaz de interpretar el acento aunque se le escapen dejes colombianos (ainsss es tan mono XD), volviendo al personaje, típico chuloputas, nunca mejor dicho, que va de machito y en el fondo no es nada, tremendamente egoista que no es capaz ni de cuidar de su propio padre, pero al mismo tiempo con un gran complejo de inseguridad ante sus compañeros, que en fondo envidia…Todos y cada uno de ellos tiene un trasfondo que dice mucho más de lo que aparentan a simple vista y el ir descubriendo poco a poco como son en realidad es un autentico caramelo.

    Para terminar, a quién hubiera mandado yo a la cárcel, guiandome por el juego de ajedrez, creo que debería ir Vero, sobretodo porque ella empezó todo, además no tiene lazos familiares ni está tan vinculada con la empresa…Aunque debo confesar que esta decisión la he tomado una vez he analizado la pelicula a posteriori, durante la misma pensaba que era Luis, al verlo tan débil y tan hundido, creía que era el más prescindible, pero su reacción en el último momento me dejó sin palabras, no era tan «gili» como parecía y consigue controlar la situación y a sus compañeros con un órdago digno de admiración.

    Así que, para mi un 8 😉

    • Bueno, pedazo de análisis de la película, así da gusto ver comentarios 😉

      Estamos de acuerdo en muchas cosas, aunque has comentado alguna que yo no había mencionado… especialmente lo del gran cambio de Luis hacia el final del filme, pasando de parecer una «ovejita» a convertirse en un auténtico «lobo» que pone en jaque a todos los demás, especialmente a Marcel con el órdago que le hecha. Seguramente sea uno de los giros más inesperados (llamada final aparte) pero aun así es totalmente creíble.

      Ah, sobre los acentos colombianos… Juana Acosta también es colombiana y se le nota aún menos, jeje.

      Muchas gracias por opinar y hacerlo de forma tan extensa y acertada!!

  • Atención: no leer si no has visto la película (spoilers):

    Yo al contrario que Laura, por el personaje que más simpatía sentía era por Luis (Paco León) por esa capacidad de empatía y remordimientos, si por su culpa uno de sus compañeros acababa en la cárcel. Esa sensibilidad, que evidentemente le hacía el más «débil» también hacía que fuera el que más simpatía me causara de entre todos ellos, al ser «menos malo» por decirlo de alguna manera, aunque también que fuera el genio del grupo me pareció un punto importante para que permaneciera en la empresa, aunque Marcel se empeñara en decir que muchos jóvenes le daban ya «sopas con ondas».

    Yo dudaba entre expulsar a Vero (por parecerme la más prescindible de todos ellos) y el chulazo «Carlos» 😉 porque me parecía un cabronazo sin empatía ninguna por nadie ni nada de compasión, totalmente egoísta (el más egoísta de todos), sacando los trapos sucios de todos ellos y solo queriendo salvar su culo a toda costa. Es el que peor me cayó de todos.

    Por otro lado quizás lo mejor hubiera sido un sorteo, ya que, ¿por qué hemos de suponer que la vida de uno vale más que la del otro?¿no es eso caer en el nazismo?

    Si hubieran hecho un sorteo no se habrían destruido entre ellos. Al final de la película está claro como dice Javi que todos se quedan sin la naranja, se destruyen entre ellos, no creo que esa empresa siga adelante.

    Por otro lado, considero «normal» que salga lo peor de cada uno de nosotros si nos ponen en una situación tan límite como esta, seguro que casi todos seríamos egoístas y mezquinos, ni tan distintos de los personajes que se ven en esta película. Al final no dejan de comportarse como «humanos», porque así es el ser humano, ni más ni menos.

    • Yo no diría que Luis es «menos malo» que los otros solo por ser más sensible, al final y al cabo también defraudó dinero como el resto sin escrúpulo ninguno y encima se escudaba en eso de que era el «genio» de la empresa para justificar que actualmente no estuviera ofreciendo gran cosa como trabajador… no sé, como todos los personajes, ni negro ni blanco.

      Sobre el sorteo… pues sí podría haber sido la opción más justa y objetiva, pero entonces no habría película, jejeje.

      Y sí, claro que el comportamiento de todos es humano y creíble, eso es lo bueno de la película… y el debate que genera, porque cada uno de quienes la hemos visto podemos tener una opinión distinta pero ninguna es la «más acertada», todas son comprensibles ;

      Un saludo y gracias por comentar!

  • Pingback: Perfectos desconocidos – Toma Primera

  • Pingback: Lo mejor de 2016 (IV): series – Toma Primera

  • Pingback: Lo mejor de 2016 (I) – Toma Primera

  • Pingback: Lo mejor de 2016 (III): cine español – Toma Primera

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.