Una pistola en cada mano

PistCadMan

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Duración:
 1 hr 31 mins
País: España
Año: 2012
Director: Cesc Gay
Guión: Tomàs Aragay, Cesc Gay
Reparto: Eduard Fernández, Leonardo Sbaraglia, Javier Cámara, Clara Segura, Ricardo Darín, Luis Tosar, Eduardo Noriega, Candela Peña, Alberto San Juan, Leonor Watling, Jordi Mollà, Cayetana Guillén Cuervo
Género: Comedia. Drama.

Web oficial: http://www.unapistolaencadamano.com/

Twitter oficial: http://twitter.com/PISTOLACADAMANO

Mi puntuación:    7,5 / 10

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Trailer:

Llevaba tiempo queriendo ver esta película del siempre interesante director Cesc Gay (autor de obras como En la ciudad, KrámpackFicción) y por fin, desde el pasado miércoles, podemos alquilarla en los videoclubs o verla a través de Filmin.

La cinta está compuesta por seis episodios de unos 15 minutos de duración que, aparentemente, no tienen mucho que ver entre sí (salvo el quinto y el sexto, que van entrelazados). Cada uno está protagonizado por dos personajes, la mayoría de ellos cuarentones, que se encuentran de forma más o menos casual y entablan conversaciones sobre diversos aspectos de sus vidas, aunque el tema principal casi siempre sea el de las complicadas relaciones conyugales que mantienen.

Dichos personajes están interpretados por una docena de actores que son de lo mejorcito de nuestro cine. Todos, sin excepción, realizan un trabajo digno de elogio, resultando totalmente verosímiles y transmitiendo francamente bien el irónico humor que desprenden los textos que recitan. Si en los Goya hubiera un premio al «mejor reparto», el del año pasado se lo habría llevado esta película sin ninguna duda.

EduardLeo

Por dar una pequeña idea del argumento de cada una de las tramas, podríamos analizar los distintos capítulos por separado:

  • Primer encuentro: Eduard Fernández y Leonardo Sbaraglia dan vida a dos antiguos amigos del instituto que se cruzan fortuitamente tras muchos años sin verse. En principio la conversación resulta forzada e incómoda, pero no hace falta que pasen muchos minutos para que ambos se sientan a gusto y empiecen a sincerarse y hablar de  los problemas que les atormentan, como si siempre hubieran seguido juntos y su amistad se mantuviese intacta. Con unos magistrales diálogos que resultan a la vez divertidísimos y amargos, es la historia que más me ha gustado porque es con la que más fácilmente me identifico, a pesar de la diferencia de edad que tengo con los protagonistas.

Puntuación: 8’5. Una frase: «Nadie nos avisó de que esto iba a ser así, ¿no? Qué hijos de puta, ni un manual de instrucciones ni nada…».

  • Segundo encuentro: Javier Cámara y Clara Segura interpretan a una pareja que se ha divorciado tras pasar diez años juntos, teniendo un hijo en común. Él quiere retomar la relación, y aprovechando que tiene que dejar al niño en casa de ella, se lo intenta demostrar entablando una delirante conversación en la que da demasiados rodeos para decir lo que realmente pretende. Mientras tanto, ella le escucha por educación pero deseando que salga de casa lo antes posible. A pesar del gran hacer de los dos actores, con Cámara transmitiendo magníficamente el patetismo de su personaje y con Segura regalándonos una interpretación sincera y muy creíble, la historia me ha resultado un tanto tópica.

Puntuación: 6’5. Una frase: «Sí, yo también sueño contigo… pero otro tipo de sueños. Me daba un infarto y te aplastaba sin querer con el coche».

JaviClara

  • Tercer encuentro: Ricardo Darín es G., un tipo al que su mujer está engañando con otro, y por ello se decide a seguirla hasta la casa del amante. Mientras espera sentado en un banco se encuentra con un hombre (Luis Tosar) al que conoció durante unas vacaciones de verano en Mallorca y, tras un dubitativo saludo, se decide a explicarle su situación. La charla deriva en un curioso duelo (del que no daré más detalles por no destripar nada) entre los que para mí son los intérpretes de más nivel de la película, aunque en esta ocasión no sean los que más destaquen. Es todo un lujo poder ver a estos dos titanes de la actuación enzarzados en una batalla dialéctica educada pero tensa, e incluso un tanto cínica.

Puntuación: 7’5. Una frase: «El manual del buen cornudo dice que lo primero es aprender a perdonar».

  • Cuarto encuentro: P. (Eduardo Noriega) y Mamen (Candela Peña) son compañeros de trabajo desde hace años. Casi nunca han intercambiado más de dos frases, ya que hasta hace poco tiempo ella estaba pasada de peso y, por tanto, a P. no le interesaba conocerla. Pero ahora que Mamen ha adelgazado, él se siente atraído por ella y, a pesar de estar casado y de que ha sido padre recientemente, intenta un acercamiento frontal con un único y claro objetivo en mente. Mamen, consciente de la situación, decide tomarse su propia revancha y darle una lección. Se trata de una divertida historia que le sirvió a Candela Peña para llevarse el Goya a la mejor actriz de reparto.

Puntuación: 7. Una frase: «Oye, que a mí no tienes por qué mentirme, ¿eh? Que yo no soy tu mujer».

EduCandela

  • Quinto y sexto encuentros: se trata de dos historias conectadas entre sí. Por un lado, vemos cómo A. (Alberto San Juan), tras salir del trabajo y de camino a una fiesta, se topa con María (Leonor Watling), la mujer de su mejor amigo, M. (Jordi Mollà). Éste, por su parte, se cruza con Sara (Cayetana Guillén Cuervo), la mujer de A., mientras busca una botella de vino en una tienda para llevarla a dicha fiesta. De camino, ellas contarán todas las intimidades de sus maridos a los sorprendidos amigos, y de paso sondearán los secretos que ambos ocultan. La escena en la que los colegas se quedan solos esperando el ascensor para subir a la casa en la que se celebra la fiesta es realmente desternillante, ya que los dos mantienen una apariencia de normalidad pero por dentro no dejan de pensar en todo lo que acaban de escuchar y descubrir por boca de las mujeres.

Puntuación: 7’5. Una frase: «Este tipo de libros deberían estar prohibidos, con lo a gusto que está uno con sus traumas y sus sufrimientos…».

Todas las tramas se unen al final, cuando varios de sus protagonistas se reúnen en la ya mencionada fiesta. No creo que esta última secuencia fuera realmente necesaria porque la película funciona perfectamente estando compuesta por capítulos independientes. De hecho, diría que resulta algo forzada, aunque entiendo que se haya incluido con la intención de darle una mayor cohesión al conjunto y, además, la frase que pronuncia el personaje de Alberto San Juan y que da paso a los títulos de crédito finales («Pues sí que estamos buenos») sirve de perfecto y simple resumen de la situación que atraviesan estos cuarentones.

JordiAlberto

Otro de los puntos fuertes de la cinta es el buen guión, escrito por el propio director y su habitual colaborador Tomàs Aragay, ya que, a pesar de que algunas historias puedan sonar demasiado rocambolescas o excesivas, los diálogos son tan reales y están tan eficazmente interpretados que resultan absolutamente naturales y espontáneos, logrando que nos identifiquemos con los personajes en bastantes ocasiones. Y también acierta plenamente al mezclar el humor con el drama de forma que no podamos evitar reírnos a pesar de las tragedias que nos cuentan.

Quizás lo único que no me ha convencido demasiado es que, mientras los protagonistas masculinos son retratados en su mayoría como unos pobres (e idiotas) desgraciados, las mujeres se nos muestran como si fueran prácticamente perfectas: inteligentes, comprensivas y astutas; salen «vencedoras» en cada encuentro que tienen con los hombres. Es evidente que esto es así a propósito pero, puestos a «repartir», podrían haber disparado en todas direcciones, ¿no?. Aunque es un pequeño detalle que no impide que me haya parecido una disfrutable película que ha cumplido notablemente mis expectativas. Si tenéis la oportunidad echadle un vistazo, seguro que no os defrauda.

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